Yasmina Khadra: ''La literatura es la mejor defensa contra el salvajismo''
El escritor argelino subraya que “no hay choque de Civilizaciones, sino de estupidez e incultura”.
“La literatura es la mejor defensa contra el salvajismo”. Así lo subraya el escritor argelino Yasmina Khadra, presente en la semana de la novela negra de Barcelona, para quien “leer y escribir es una forma de ir hacia los demás, de que los seres humanos nos comprendamos y respetemos". El novelista aclara que se refiere “a la buena literatura, a la literatura bella e inteligente, no a la bazofia”.
Yasmina Khadra es el seudónimo femenino tras el que se oculta Mohamed Moulessehoul, nacido en 1955 en el Sáhara argelino. Khadra-Moulessehoul fue matriculado siendo niño por su padre en una academia militar y hasta el año 2000 fue un profesional de las Fuerzas Armadas de su país. Pero nunca dejó de escribir. Redactó su primera novela, 'Houria' (‘Virgen’), en 1973, pero no la pudo publicar hasta 11 años después. Después escribió otras seis novelas con su auténtico nombre, hasta que decidió utilizar el seudónimo femenino, en 1989, porque entendió que "era la mejor manera de hacer frente a la censura del régimen y a mi propia autocensura", explica.
En el año 2000 abandonó la carrera militar con el grado de comandante y se dedicó por completo a la literatura. Fue cuando reveló su verdadera identidad. Autor de novelas como 'Morituri', 'Los corderos del Señor', 'Lo que sueñan los lobos’ y 'La impostura de las palabras', Khadra se ha convertido en una referencia en el panorama de la novela negra, sobre todo en Europa y Estados-Unidos. Su condición de ex militar le acarreó muchos problemas, pero nunca bajó los brazos y siguió escribiendo y denunciando "los dramas que vive la humanidad" como la miseria, las injusticias, el terrorismo, las guerras, los regímenes corruptos en el mundo islámico y la prepotencia de Occidente.
Argelia y sus problemas es el escenario de algunas de sus obras, pero "ante todo me interesa hablar de la humanidad, porque considero que los seres humanos tenemos más coincidencias que diferencias. Somos capaces de lo mejor y lo peor, porque somos humanos y no por nuestra condición de musulmanes, cristianos, blancos o negros", explica el novelista argelino. Khadra, que ha participado estos días en el tercer encuentro de Novela Negra de Barcelona (BCNNegra), advierte que "no me interesa este rollo de la identidad, porque la obsesión enfermiza por las raíces y la identidad agrupa a mucha gente, pero no la unifica". El novelista acepta "las fronteras y los países porque son una realidad, a veces impuesta pero necesaria", pero huye de la fe ciega en la nación y la patria y aboga por "un ideal común entre todos los seres humanos".
Contra la estupidez
Mohamed Moulessehoul defiende el "diálogo y el respeto" entre las personas para solucionar los problemas y rechaza categóricamente la teoría del choque de civilizaciones. Afirma que "las civilizaciones no chocan entre ellas, en todo caso pueden chocar las personas. Nunca ha habido choques de civilizaciones, sino de estupidez e incultura". Asegura que a él le interesan "las personas por encima de su lengua, cultura y religión”, y que le gusta tener lectores en Singapur, Estados Unidos, Francia, Alemania o España. En la misma línea, expresa su deseo de que "los seres humanos salgamos del tribalismo en el que todavía estamos y seamos capaces de evolucionar y madurar lo suficiente para superar las barreras identitarias".
No niega su condición "de argelino del Sáhara, porque mis orígenes influyen en la atmósfera que creo en mis novelas, el ritmo que utilizo en mis textos y en mi manera de ver las cosas", pero quiere dejar claro que "en primer lugar, y por encima de mi condición de argelino, reacciono como ser humano". Por todo ello, cree firmemente que "occidentales y musulmanes tenemos que escucharnos, dialogar y llegar a acuerdos para convivir". Reconoce que también hay muchos musulmanes que tienen una visión estereotipada de Occidente, y lo lamenta, pero cree también que "los occidentales no nos toman en serio, somos sospechosos, en el mejor de los casos unas curiosidades exóticas".
El buen novelista
Yasmina Khadra no cree demasiado en el concepto de novela negra, porque le interesa más apostar por el autor literario que por el género. "Yo creo simplemente en el escritor. Y un buen escritor puede utilizar muchos géneros sin el menor problema", destaca. En su opinión, "el género que se utilice es lo de menos. Lo más importante es saber contar historias interesantes y bien escritas". Asimismo, manifiesta su admiración por autores como Georges Simenon, Albert Camus y Fedor Dostoyevski, y los califica de "grandes escritores de novela negra". En esta línea, apunta que " ‘Crimen y castigo’ es una novela policíaca espléndida".
10-02-2007
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