''Borges nunca dejó de decir lo que sentía, pero luego terminó arrepintiéndose''
Acerca de las posibles simpatías que manifestó su marido hacia los regímenes dictatoriales de Jorge Rafael Videla, en la Argentina, y Augusto Pinochet, en Chile, Kodama apostilló que "se debieron a un momento determinado de la historia"
Kodama aseguró que "Borges nunca traicionó su forma de ser, aunque eso le valiera perder el Nobel", un premio para el que fue propuesto en muchas ocasiones y que nunca consiguió, aunque -dijo- "no se sintió herido por este motivo, porque no era un hombre competitivo.
"No ganar el Nobel fue el precio que pagó por la libertad", consideró la escritora y recordó lo que Borges dijo en una ocasión a uno de sus lectores: "Si me lo dan este año, seré uno más en la larga lista, pero, si no, me convierto en un mito escandinavo, en ese hombre que siempre se presentaba y no se lo daban. Y prefiero ser el mito".
Sin embargo, lo que sí resaltó su segunda esposa es que su marido nunca recibió un premio internacional en solitario; de hecho, al Cervantes lo compartió con Gerardo Diego en 1979 y, diez años antes, al Formentor, con Samuel Becket.
16-12-2006
Fuente:
El litroal.com
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