La maldición eterna de Manuel Puig
Puig y su obra resultan insulares en la tradición literaria argentina, poco tolerante a la provocación pop y la sensibilidad homosexual del autor.
Cuando alguna vez le preguntaron a Manuel Puig (Buenos Aires, 1932-Cuernavaca, 1990) por qué no volvió a la Argentina tras la caída de la dictadura militar, como la mayor parte de los intelectuales argentinos, el autor de "Boquitas pintadas" respondió: "Cuando todos estaban en el exilio, ninguno se interesó por mi suerte, nunca. Sobreviví con mis medios. Fue demasiado fuerte el rechazo que sentí".
En efecto, Puig y su obra resultan insulares en la tradición literaria argentina, poco tolerante a la provocación pop y la sensibilidad homosexual del autor. Puig siempre lamentaba cómo el periodismo y la crítica literaria de su país habían ignorado durante años la aparición de una novela tan emblemática como "El beso de la mujer araña". Entonces eran los tiempos del presidente Alfonsín y la censura en su país era solo un mal recuerdo, pero a Puig se lo había condenado al silencio.
Hoy, el escritor argentino habría cumplido 75 años. Nació en General Villegas, Provincia de Buenos Aires el 28 de diciembre de 1932. En 1946 se trasladó a la capital para empezar la escuela secundaria y comenzó por entonces su temprana fascinación por el cine, asistiendo regularmente a las "matinés" de los domingos. De allí nace el material con el que refrescaría la seria literatura latinoamericana al usar técnicas cinematográficas como el montaje, el desplazamiento o la asociación de ideas. Asimismo, recreó estereotipos provenientes de los géneros llamados menores, como el folletín, el radioteatro, la telenovela, etc.
A la bibliografía de Puig hay que agregar las piezas teatrales "Bajo un manto de estrellas" (1983), "La cara de villano" (1985) y "Recuerdos de Tijuana (1985)". En el Perú, una excelente oportunidad de recordarlo será la puesta en escena de "El beso de la mujer araña", que el propio autor reescribió para las tablas en 1983. El montaje, cuyo estreno prepara La Plaza-ISIL para el 16 de octubre del 2008, será dirigido por Chela de Ferrari y contará con Paul Vega y Rodrigo Sánchez Patiño como únicos protagonistas de este fascinante y conmovedor drama carcelario sobre el amor y la tolerancia.
28-12-2007
Fuente:
El Comercio
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