Primero fueron Microsoft y las autoridades de diversos países europeos. Ahora varias organizaciones estadounidenses han alzado su voz contra Google Books, el proyecto mediante el cual la empresa creada por Larry Page y Sergey Brin pretende poner a disposición de los internautas millones de libros.
DC Comics, editora de las aventuras de Batman y Superman, y dos poderosas organizaciones de escritores -la National Writers Union y la National Coalition of Authors- así como la editora francesa Hachette, se encuentran entre las entidades que han protestado por lo que consideran la emergencia de un nuevo «monopolio» en la industria editorial.
Entre los defensores del proyecto se encuentra la compañía japonesa Sony, que llegó a un acuerdo con Google para que los volúmenes digitalizados pudiesen descargarse en su e-book.
Pero mientras desde la empresa nipona aseguran que Google Books representa un gran beneficio para el libro electrónico, un juez federal de Nueva York deberá determinar dentro de un mes la validez del acuerdo suscrito en octubre de 2008 por Google con la Association of American Publishers y la Authors Guild, que agrupa a numerosos escritores de aquel país.
En virtud de dicho compromiso, Google recibiría el 37 por ciento de los beneficios relacionados con la explotación de los títulos disponibles en línea, quedándole a los autores y editores el 63 por ciento restante. Microsoft, Yahoo y Amazon se oponen a ese pacto a través de la plataforma Open Books Alliance.
Ambas partes tienen hasta el martes para discutir sus argumentos, antes de la audiencia que tendrá lugar el 7 de octubre en el Tribunal Federal del distrito sur de Nueva York. El acuerdo también está siendo investigado por la Comisión Antimonopolio de Estados Unidos y por Comisión Europea.
Doy un paso, el primer paso
La casa cansada cae
Hay un horizonte lejano en la ventana
Un horizonte que gira y que gira
Hay personas como muñecos de trapo
Y autos de plástico que ladran
Pelotas de colores que me hablan al oído
Una lámpara inútil me persigue
Y un lago profundo muerde mis pies
Caigo en el agua helada
Hasta ahogarme de llanto
Sobre un hombro que olvidé