La escritora alemana de origen rumano, Herta Müller, recibió ayer el Premio Nobel de Literatura, en reconocimiento a una obra que es "concentración de la poesía y la franqueza" y que "describe el paisaje de los desposeídos", según la Academia Sueca.
Nacida dentro de la minoría de habla alemana en Rumania, la autora es conocida sobre todo por su retrato de las difíciles condiciones en que vivían los rumanos durante el régimen de Nicolás Ceausescu.
"No lo puedo creer todavía. Lo sé, pero todavía no aterrizó en mi cabeza. No lo esperaba, estaba segura de que no pasaría", declaró Müller en una rueda de prensa ofrecida ayer en Berlín, la ciudad en la que vive desde 1987.
Una década después de que el escritor Günter Grass fuera galardonado, la mayor distinción literaria del mundo regresa a Alemania, país que cuenta ya con 13 Nobel de Literatura.
Müller nació el 17 de agosto de 1953 en la localidad Nitzkydorf, en Banat, Rumania. Estudió filología germánica y filología rumana entre 1973 y 1976 en la Universidad de Timisoara. Su primera colección de cuentos, publicada en 1982, fue censurada en Rumania, y sus trabajos iniciales fueron sacados ilegalmente del país.
Por sus críticas públicas a la dictadura rumana, a Müller se la castigó con la prohibición de publicar en su país, y en 1987 emigró a Alemania con su marido, el escritor Richard Wagner.
Entre sus obras traducidas al español se encuentran La Bestia del Corazón, En Tierras Bajas, La Piel del Zorro y El Hombre es un Gran Faisán en el Mundo. También escribió Febrero Descalzo y El Tango Opresivo.
Llevo brasas de carbón sobre la espalda
Huesos que arden en silencio
Cruza una barca sobre un río de promesas
Vértebra a vértebra como ácido
Cuerpo a cuerpo como amantes
En qué muelle de cenizas se hundirá este barquero
Fuego tras de mí y fuego tras de sí
Caronte arquea la espalda por un óvolo
De muelle a cielo como espera
De cielo a muelle como ocaso
En qué hoguera arde el corazón necio
Aquél que al fuego condena por verdugo
Esa quema de hojas secas que huyen del amor