El presidente francés, Nicolás Sarkozy, quiere trasladar los restos del célebre novelista, ensayista, dramaturgo y filósofo francés al Panteón de París en ocasión del 50 aniversario de su muerte. En ese mismo lugar se rinde homenaje a los grandes hombres del país, entre ellos Francois Marie Arouet, mejor conocido como Voltaire, Víctor Hugo, Emile Zolá, Marie Curie, Louis Braille, Alejandro Dumas padre y Jacques-Germain Soufflot, por mencionar algunos.
Albert Camus, nacido el 7 de noviembre de 1913 en Argelia, falleció el 4 de enero de 1960 en un accidente de tránsito en Francia, desde entonces sus restos permanecen enterrados en el cementerio del pueblo.
Para intentar convencer a Jean Camus, la consejera de Sarkozy se encontró con él el pasado jueves 12 de noviembre y le trasmitió la invitación del presidente francés. Pero la familia del nacido en Argelia no estaría de acuerdo con el traslado de los restos, requisito que sería indispensable para llevar a cabo el traslado del autor de El extranjero y La peste. Su hija, Catherine, se muestra indecisa y su gemelo, Jean, estima que el traslado al Panteón no está acorde con la austeridad de la vida de su padre. Según sus familiares y escritos de él mismo, Camus no guardaba muy buena opinión sobre el accionar de los políticos.
Esta intención de trasladar los restos del escritor despertó críticas en toda la sociedad francesa. Algunos críticos acusan al presidente de no poseer una actitud ligada a la literatura y que su departamento de comunicación se encarga de que los medios se enteren. Acusan también a Sarkozy de querer aprovecharse de la literatura.
Nada más que aire rancio
Un gusto a azufre en el paladar
Hay una calle por la que huyeron todos los deseos
Un puente con sandalias vacías
Más abajo piedras limadas como cerebros
Agua terca que se estrella contra el muro
Cuerpos como papel mojado
Más abajo bocas bajo el agua
Una última brisa cruza este puente
Y deja sobre las sandalias unos granos de barro
Ahora que la lluvia ha comenzado a caer
De qué árbol creció el mundo
De qué madera nació el deseo
De qué piedra nació el hombre