El nombre Viggo Mortensen rápidamente se asocia con la trilogía de "El señor de los anillos". Y cualquiera puede visualizarlo hablando con Liv Tyler en un extraño idioma elfo, metido en su papel de "Aragorn" dentro de la historia llevada al cine que pergeñó J. R. R. Tolkien, su autor, y fanatizó a una audiencia que sigue sus pasos y siembra fans en todas partes del mundo (inclusive en la presentación de un libro). Pero eso es apenas un rasgo sobresaliente de otros aspectos artísticos de quien vivió en Argentina entre los 3 y los 11 años de edad: Mortensen también tiene afición por la poesía, la fotografía, la música y la pintura.
Con respecto a las letras hay que decir que el ganador del oscar al mejor actor de reparto por "El señor de los anillos, el Retorno del rey", es actual dueño de una editorial -Perceval Press- donde se alistan obras publicadas de su autoría y de otros autores que permanecían inéditos o precisaban una edición mejor, más adecuada. La editorial de este neoyorquino que a los 15 años probó el gusto de los versos, reunió a 22 talentos argentinos bajo el título "Antología de la Nueva Poesía Argentina".
Se trata de las obra de autores contemporáneos de la talla de Fabián Casas, Washington Cucurto, Juan Desiderio, Francisco Garamona, Daniel G. Helder, Marina Mariash, María Medrano, Martín Prieto, Damién Ríos, Ana Wajszczuk y Laura Wittner, entre los otros 11 que completan el grupo elegido. La característica que los une -y después los estilos, por suerte, los diferencia- es que los convocados son nacidos en los años 60 y 70 y pertenecen a la generación de los 90.
Se intenta que la nueva selección, con 112 páginas que originalmente rondaban las 500, sea testigo de los últimos 15 años empuñados por la pluma argentina.
La idea comenzó a tener cuerpo entre charlas todavía difusas, que hoy desembocaron en un formato libro, entre Casas y el actor, ambos amantes de San Lorenzo, pasión que comparten y los entretejió con cierta empatía para este proyecto. El resto del trabajo lo completó Gustavo López, director del Proyecto Cultural Vox, quien se ocupó de propiciar un libro representativo y a la altura de lo que se estaba buscando.
Puede ser y hay que valorarlo: una antología siempre es un buen abanico para desplegar la cultura que palpita, esa variedad necesaria que aporta al pluralismo, la oportunidad de leer algo zigzagueante y por lo dicho, motivador. A lo mejor, un autor que no nos era familiar y termina impactándonos gratamente.
Por Valeria Sabbag
No es el tiempo la distancia
el hueco invisible
el labio en la sal
el error en los ojos
No es la falta en recorrerla
la voz tras puñal
el despertar solitario
la mañana a las seis
No es espejo la mentira
el coral de los ojos
la ruta de las manos
la madera diurna
No es el aire ni las hojas
ni el sol, nudo del cuello
ni la arena ni la historia
ni la cuerda ni el silencio
No es lo lento de una tarde
que jamás llegará a tiempo
ni desnudará la daga
la memoria de un reloj urgente
cuando las tablas vuelquen noches
y una historia se descuelgue
con la marca de una soga
con el único color
de los amores muertos