María Teresa Andruetto: ''Los chicos leen más porque hay más libros en la escuela''
Es una de las escritoras de literatura infantil más reconocidas del país. Además es profesora y licenciada en letras modernas y estuvo hasta ayer en San Juan.
Vive en medio de las sierras cordobesas. Es una de las escritoras de literatura infantil más reconocidas del país. Se pasa buena parte del tiempo recorriendo provincias, dando talleres y charlas a docentes y a chicos. No hace más que transmitir a los demás su pasión por los libros. Se trata de María Teresa Andruetto, que además es profesora y licenciada en letras modernas y estuvo hasta ayer en San Juan, en una jornada de lectura.
La escritora se para en la vereda opuesta de quienes creen que los chicos y los adolescentes no leen o lo hacen cada vez menos. Dice que hoy el libro está entrando a la escuela con fuerza. La consecuencia es que los chicos tienen más acceso a la literatura que hace 10 años. En contrapartida, opina que los docentes deben capacitarse cada vez más para hacer que los chicos se familiaricen con los libros. Andruetto vino a San Juan a participar del Encuentro Regional de Lectura, que empezó el jueves y terminó el sábado. Fue en el marco del Plan Nacional de Lectura.
¿Existen estrategias para estimular la lectura en los chicos?
Por supuesto que sí. Hay estrategias, programas específicos, capacitación. La clave está en preparar al docente. Cuanto más formado esté el docente, más podrá llegar a los chicos y lograr que éstos lean disfrutándolo. Ese es el objetivo final. Que sientan placer con lo que hacen. Que no sea una obligación.
Hay quienes opinan que los chicos leen menos que antes. ¿Es así?
Creo que no, si la comparación se hace con unos 15 años atrás. Hoy los chicos leen más porque hay más libros en la escuela. En los últimos años, están implementando distintos programas, tanto a nivel público como privado, destinados a dar protagonismo al libro en la escuela. Las maratones de lectura son un ejemplo. La escuela es un elemento democratizador, porque hace que los chicos de cualquier clase social puedan tener acceso a un libro.
¿Qué le dejó el trabajo con chicos marginales?
Mucho. Fue una experiencia riquísima, como tantas otras. Eran chicos que tenían conflicto con la ley. Para ellos, la escritura fue un modo de expresar la libertad que querían. Para mí, fue descubrir mis propios límites como escritora y traspasarlos.
También da talleres para adolescentes y abuelos. ¿Qué pasa con ellos?
Aprendo de todo lo que hago. Pero lo que más me gusta es ver que en cada taller que doy prende la semilla de la escritura. No hay nada que me ponga más contenta que volver a encontrarme con alumnos que ahora publican lo que escriben, que trabajan en editoriales.
Por Mónica Martín
01-07-2007
Fuente:
Diario de Cuyo
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