El autor de "Las venas abiertas de América Latina" recibirá la alta distinción de manos del embajador de Argentina en Uruguay, Hernán Patiño Mayer, en coincidencia con el 193 aniversario de la declaración de independencia de la vecina nación.
La "Orden de Mayo al Mérito" es uno de los principales reconocimientos que confiere el gobierno de Buenos Aires a "ciudadanos civiles y militares extranjeros que se hayan distinguido por sus servicios y obras personales y merezcan la gratitud de la Nación".
Otros uruguayos que han merecido ese galardón son el historiador Alberto Methol Ferré, la actriz China Zorrilla y el ex intendente de Montevideo Mariano Arana.
En tiempos de la dictadura uruguaya (1973-1985), Galeano vivió parte de su exilio en Buenos Aires.
Autor de decenas de importantes libros y ensayos, y merecedor de múltiples reconocimientos a su obra, en el 2008 los países miembros del Mercosur lo designaron su primer Ciudadano Ilustre.
En "Las venas abiertas de América Latina", acaso el libro más influyente escrito por un latinoamericano sobre sus contemporáneos, Galeano denuncia la expoliación a que fue sometido el continente durante la conquista española primero y luego por Estados Unidos.
La obra alcanzó niveles de venta astronómicos cuando en la reciente Cumbre de las Américas en Trinidad y Tobago el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, le obsequió un ejemplar al gobernante estadounidense, Barack Obama.
Recientemente nominado al Premio Príncipe de Asturias Galeano, de 68 años de edad, es autor también de la trilogía "Memoria del Fuego" (1982-86) y del "Libro de los Abrazos". El año pasado publicó "Espejos".
A fuego lento quema Noé su arca
Bajo el casco arde un fuego manso
Un fuego noble
Arde con la tenacidad del hambre
Confía en que en horas o en días devorará la madera
O en meses
O en años
Sólo sabe el fuego del instante atemporal
Del punto ciego de todas las agujas
Donde el segundo voraz tiene la letanía del lustro
Le llevará ese instante consumir la nave
A ningún salvaje protegerá el arca
Cada cual habrá anidado en su infierno
Perplejo como un náufrago
Noé contempla la condena
Esa pena durará horas o días
Meses o años
Hasta que no exista arca milagrosa
Y todo vuelva a suceder
Cuando el deseo nos queme las manos
Y nos llene de besos