Ayer cerró arteBA. Este año con buenas ventas y menos gente que el año anterior, según los organizadores visitaron la feria más de 120.000 personas. Atrás quedaron las plumas circenses de la inauguración.
Un factor dinamizador fueron las compras de los museos. Por ejemplo, el Museo de Arte de Tigre compró en Rubbers "La memoria", de Yuyo Noé, y el Museo Caraffa, de Córdoba, "Abismo", de Marcia Schvartz (en ambos casos la galería cedió su comisión para que la operación se concretara). Y en Mara-La Ruche, donde el Museo Nacional de Bellas Artes compró una obra de la serie "Reflejos" de Stupía. Se vendieron una decena de sus obras y además varias obras del artista brasilero Macaparana, de la checa Kveta Pacovská y relieves de Adolfo Estrada. Las obras arrancan de los 7 mil dólares. "El secreto es tener piezas buenas y a un precio lógico", dice Jorge Mara, director de la galería.
La galería uruguaya Sur, que en esta edición trajo obras de Berni que salen por primera vez a la venta, vendió algunos grabados del artista (de 9.000 a 18.000 dólares). "Las obras de mayor valor no se han vendido"dice Jorge Castillo, director de la galería. Allí quedaron "La comida" e "Incendio en el Barrio de Juanito", dos grandes obras de Berni de valor museístico.
Le fue muy bien a Ruth Benzacar que vendió trabajos de Pablo Siquier, Sebastián Gordín, Marina De Caro y Max Gómez Canle; a Braga Menéndez con varios trabajos hechos con juguetes derretidos de Rafael González Moreno y obras de Hernán Salamanco y Edgardo Giménez mientras que la galería del Infinito vendió obras de maestros como Raúl Lozza y Martha Boto hasta artistas contemporáneos como Leo Battistelli.
El nivel general de los stands de la feria fue bueno y parejo. Se comprobó que se vendieron más obras de precios intermedios y pocas obras de precios altos.
Buen balance también para las galerías Daniel Abate, Elsi del Río, Arte Múltiple y las especializadas en fotografía Ernesto Catena y la española Sicart.
En el Barrio Joven las ventas fueron muy buenas. El colectivo Markus vendió obras entre 200 a 2.400 pesos y SAPO más de 30 trabajos. La galería Castagnino Roldán vendió dos joyas: una obra de Emilio Renart (sin título, 1961) por 60.000 dólares y Fuente hidroespacial, de Gyula Kosice por 100.000 dólares. En el stand quedaron las obras más caras: dos trabajos de León Ferrari de 150 mil y 200 mil dólares y uno de Pettoruti de 250 mil dólares.
Abrió los ojos ungidos de azul
Azul invierno en las retinas
Azul vacío en la memoria
Azul claro en su madre clara
En su madre joven
En su madre blanca
En el camino se le abrió un cielo
Un cielo azul
Azul pulcro y azul sereno
Y en ese azul perdió a su madre
A su madre vieja
A su madre azul
Dos ojos rojos cegaron sus ojos
Rojos como un grito de vida
Rojos como un amor en celo
Rojos como la demencia roja
Y olvidó esos ojos
Por violetas
No por rojos
Una hoja cayó sobre su hombro
Ajada como cada hoja
Amarilla como cada tiempo
Liviana como cada lágrima
Y azul de tan azul
La creyó verde y la creyó inútil
Tan verde hoja tan poca
Para tanto azul
Una mano gris le tocó los labios
Y con su lengua gris le mostró un secreto gris
Gris como la mentira
Gris como la rutina
Gris como la vida gris
Ceniza gris que creyó azul