Carlos Monsiváis con Frida Kahlo, en Puebla
Para Monsiváis "Frida es su propia obra", ya que sus autorretratos son su historia personal, sus vida entera. "Los retratos son su autobiografía", asegura el cronista con la verbalidad que le caracteriza.
"Tratar de contar la historia de Frida es inútil", fue así como comenzó Monsiváis, para decir que "la historia de Frida todos la conocen"; frases que sirvieron para delinear los cauces por donde el soliloquio del maestro se desviaría: sus autorretratos, sus fotografías, los signos que la rodeaban, pero sobre todo; su pintura misma.
Para Monsiváis "Frida es su propia obra", ya que sus autorretratos son su historia personal, sus vida entera. "Los retratos son su autobiografía", asegura el cronista con la verbalidad que le caracteriza, con la facilidad para hilvanar una y otra palabra y no perder el hilo de la conversación.
Con su figura clásica y ubicado en un extremo del auditorio, imágenes proyectadas de la Kahlo le sugerían el tiempo y la temática de su diálogo que era escuchado por los asistentes. "Decir Frida es insistir", aseguró al referirse a la opinión que todos tenemos sobre Frida Kahlo: una opinión con pocos tintes ciertos pero sí con muchos pincelazos cargados de mito que la hacen formar parte del imaginario público. Monsiváis remató: "la intimidad de Frida es pública".
Para Carlos Monsiváis "Frida es su propia obra", en sus fotografías logra ser captada "la artista que es también su obra", la Kahlo es comparada por Monsiváis con María Félix o Dolores del Río, "las tres tenían esa característica: convertir su imagen en un objeto, en arte enmarcado".
Sobre la relación entre Diego Rivera y Frida Kahlo, Monsiváis apuntó: "la representación los une, ella siente por él una compasión cierta; una compasión en el sentido griego que es la de padecer". Frida reconoce en "Diego su única patria, patria que le da solidez".
El cronista recordó el velorio de la pintora, "era como una fiesta, había tequila y mariachis, la solemnidad no existía". "Frida siempre tuvo esa capacidad para convocar, para ser el centro de atención de todo hasta de sí misma".
Respecto a ese tema "Frida es el yo que se es propio, es el autoincesto, si es que -apuntó el maestro- es posible que exista ese término, sino lo acabo de crear".
"Pero la importancia real de Frida es su pintura: esa que es capaz de conmover, de hacer sentir lo que ella sentía, su capacidad para lograr un lenguaje plástico único", concluyó el cronista.
Por Paula Carrizosa
09-12-2007
Fuente:
Periódico Digital
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