Pacheco, quien había nacido en La Plata en 1932, fue pintor, dibujante y grabador. Egresado como profesor de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad Nacional de La Plata, cursó estudios de pintura con el maestro Faustino Brughetti; de grabado con William Hayter en París, y realizó un curso de gráfica en el Croidon College de Londres.
Además, Pacheco fue miembro fundador del "Grupo Si", agrupación informalista de importante actuación en nuestra ciudad durante la década del 60.
Junto a sus trabajos como plástico, también se dedico con pasión a la docencia, dictando clases de pintura en su tradicional atelier "Viejo Molino", desde 1957 hasta su muerte.
Su actividad como pintor lo llevó a radicarse durante varios años de la década del sesenta en importantes ciudades europeas como París y Milán, donde alcanzó el reconocimiento profesional. A su regreso a la Argentina, antes de retornar a su ciudad, La Plata, también vivió un tiempo en Buenos Aires.
Distinguido con numerosos galardones, se destacan el Premio George Braque (pintura), otorgado por el Gobierno de Francia, en 1963; el Primer Premio de Vanguardia Contea di Bormio (pintura), en Italia, en 1969; y el Primer Premio, Salón Manuel Belgrano de la Municipalidad de Buenos Aires (grabado), en 1982, entre otros.
Además de haber realizado más de cien exposiciones a lo largo de su carrera, sus obras fueron adquiridas y forman parte de las colecciones de instituciones como el Museo del Louvre de París; el Museo Provincial de Bellas Artes de nuestra ciudad; el Museum of International Contemporary Graphic Art de Noruega; y el Museo Nacional de Bellas Artes de Buenos Aires.
No me dirás el secreto
Temeroso azar que magullas al más débil
Cuál de todas tus cartas me condena
Nunca es la de siempre
Yo seré la voz que te delate
Este mar está invadido por sirenas que no dejan de cantar
Ya el temible ángel empuñó el arco
Me asedia la cadena de este rito
Cuál es tu misterio
carta lúdica que el azar doblega
Acaso la mezquina fortuna develará tu signo
Acaso arde el falso amor
Las cartas boca abajo como cuerpos en el agua
El lacre sobre el lomo cubre al más vil de los arcanos
Flecha cobarde por la que muero tantas veces