Por Melina Sullivan
La Fundación Picasso, dependiente del Ayuntamiento de Málaga con sede en la Casa Natal del artista, ha reunido en un catálogo 43 volúmenes de las 156 obras literarias en las que participó con sus grabados el artista malagueño. Estas magníficas obras fueron conservadas por la Fundación desde su creación en 1988.
El inicio de esta colección de libros ilustrados fue posible gracias a Christine Ruiz-Picasso, nuera de Pablo Picasso, quien donó diez libros pertenecientes al artista que corresponden al período comprendido entre 1947 y 1960. Esta donación fue realizada en 1992, cuando se celebró en Málaga la exposición Picasso clásico, aunque anteriormente, en 1989, Marina Picasso, nieta de Pablo, había donado grabados de la obra Sueños y mentiras de Franco, 1937, en la que el artista criticaba al dictador.
La Fundación ha editado mil ejemplares del catálogo, que saldrán a la venta con un precio de 40 euros. Los 43 libros de la colección recogen un total de 470 grabados. De éstos, 210 son litografías, 76 aguafuertes, 67 de técnica mixta de aguafuerte y aguatinta, 70 al buril, doce a la punta seca, diez al aguatinta, uno es una fototipia y los veinticuatro restantes son grabados realizados con distintas técnicas. A su vez, dentro de éstos se destacan dos libros con iconografía cubista, correspondientes a los años 1911 y 1914, o algunos de los últimos que ilustró Picasso, como "El entierro del conde de Orgaz" ,1969, en torno a la obra cumbre de "El Greco", o "La Celestina",1971.
El catálogo incluye textos de expertos como la propia Lourdes Moreno, directora de la Casa Natal; los profesores Antonio Jiménez Millán y Juan Antonio Sánchez López; los bibliotecarios de la Fundación Picasso como Pilar Rodríguez Martínez y Salvador Bonet Vera; y del biógrafo y responsable de publicaciones de la Casa Natal, Rafael Inglada.
"Picasso. Libros ilustrados. Colección de la Fundación Picasso" se trata de una colección de características especiales que da testimonio de la relación de Picasso con la ilustración de libros y representa casi todas las facetas de su arte y su contacto con literatos y pintores como André Breton, Paul Éluard, Salvador Dalí, Giorgio de Chirico, Man Ray o Alberto Giacometti, entre otros.
No es el tiempo la distancia
el hueco invisible
el labio en la sal
el error en los ojos
No es la falta en recorrerla
la voz tras puñal
el despertar solitario
la mañana a las seis
No es espejo la mentira
el coral de los ojos
la ruta de las manos
la madera diurna
No es el aire ni las hojas
ni el sol, nudo del cuello
ni la arena ni la historia
ni la cuerda ni el silencio
No es lo lento de una tarde
que jamás llegará a tiempo
ni desnudará la daga
la memoria de un reloj urgente
cuando las tablas vuelquen noches
y una historia se descuelgue
con la marca de una soga
con el único color
de los amores muertos