La muestra "Paisaje", del artista Diego de Arduriz que estará expuesta hasta el 1° de marzo en el pabellón de Bellas Artes de la Universidad Católica Argentina (UCA) está constituida por una serie de tres pinturas "gigantescas".
El artista cambiará el mural expuesto los primeros días de enero y febrero así los transeuntes disfrutarán de la variedad y el cambio en esta exposición-ventana. Nacido en Buenos Aires en 1977, Diego Arduriz es uno de los exponentes más creativos y difundidos del arte contemporáneo local. Artista plástico, escritor y diseñador, exhibió sus trabajos en galerías y pasarelas de Buenos Aires, Nueva York, Brasilia, Valencia, Madrid y Londres. La Muestra "Paisaje" La serie de tres pinturas-murales son un "work in progress" que emplazará el artista en los ventanales del Pabellón que dan a la explanada y al río, en Puerto Madero. La exposición curada por la directora del Pabellón de Bellas Artes, Cecilia Cavanagh, consiste en un tendido sobre tela de varios metros de longitud, de una obra que De Aduriz define como un gran "ejercicio de la pintura" hecho especialmente para este sitio. "Se me ocurrió que lo ideal era proponer un paisaje que sea como una ventana-puerta hacia otra dimensión, un poco fantástica, alucinada, otra poco naturalista, repleta de seres llenos de colores, nubes conversadoras, árboles que corren y un sinfín de `remixes` de personajes pitufescos, teletúbicos, gatunos, vampíricos, robóticos, angélicos y demónicos, todos juntos en un mismo baile, o en una especie de juego de verano", explicó la curadora de la UCA. El Artista En Octubre de 2008 Diego de Aduriz se destacó en Frieze Art Fair, en Londres, donde fue invitado por la galería Appetite, realizando una serie de escandalosas presentaciones en vivo que acapararon la atención de todo el público presente, en una mezcla explosiva que incluía performance, acrobacia, música vocal, arte destructivo, live painting y poetic action. En Buenos Aires, expuso la obra "LAS NAVES" en Limite Sud, el novel evento producido por ArteBA, en donde realizó una obra plástico-sonora, en una especie de orgía musical y caótica, dentro de un ambiente de luz azulada, máscaras y escenografía en colores flúo.
No es el tiempo la distancia
el hueco invisible
el labio en la sal
el error en los ojos
No es la falta en recorrerla
la voz tras puñal
el despertar solitario
la mañana a las seis
No es espejo la mentira
el coral de los ojos
la ruta de las manos
la madera diurna
No es el aire ni las hojas
ni el sol, nudo del cuello
ni la arena ni la historia
ni la cuerda ni el silencio
No es lo lento de una tarde
que jamás llegará a tiempo
ni desnudará la daga
la memoria de un reloj urgente
cuando las tablas vuelquen noches
y una historia se descuelgue
con la marca de una soga
con el único color
de los amores muertos