En la otra puerta

La noche por la que muere el día

La noche por la que muere el día, de Ricardo Cardone

Ricardo Cardone

2017 - Poesía

Ediciones Ruinas Circulares

Hay un silencio que descubre el nombre del tiempo, un estallido en medio de la melodía que rescata un concierto secreto parecido al de una guitarra. Esta poesía dice el rumor de la escasez primera. Quien escribe regresa aquí al origen del tiempo y lo transita hasta que el eco mismo de las palabras repara lo que revela.
Quién de los dos recuerda el corazón de pólvora, recuerdo, ausencia y tiempo que sin conciencia caen, se arrojan a lo innumerable, al no principio, al no convertido, al no que provoca, al no. El no cae por peso propio replica y desmantela toda posible línea recta de esta escritura rota, para ser leída sobre el muro de lo que jamás deberemos explicar, para ser leída con un ojo puesto en una estaca.

Susana Gil

Textos para leer de La noche por la que muere el día

  • A destiempo (Poesía)
  • Cayó una hoja (Poesía)
  • Cielos e infiernos (Poesía)
  • Dos (Poesía)
  • El no cae (Poesía)
  • Goliat (Poesía)
  • La noche por la que muere el día (Poesía)
  • Ocaso dios (Poesía)
  • Penélope (Poesía)
  • Prólogo (Texto)
  • Relojes de arena (Poesía)
  • Sobre este cielo (Poesía)
  • Solo de guitarra (Poesía)
  • Tres o cuatro maldiciones (Poesía)
  • Vacíos (Poesía)
  • Obras de Ricardo Cardone

  • 2025 - Los olvidados - (Novela)
  • 2024 - Los lados oscuros - (Poesía)
  • 2023 - Las dos criaturas - (Cuentos)
  • 2022 - La rabia - (Novela)
  • 2021 - Cielo de invierno - (Novela)
  • 2021 - El vuelo del elefante - (Cuento)
  • 2020 - De julio a Iván Reyes - (Cuentos)
  • 2019 - De enero a junio - (Poesía)
  • 2018 - La noche en el espejo - (Cuentos)
  • 2017 - La noche por la que muere el día - (Poesía)
  • Un día como hoy en 1880 muere Estanislao del Campo

    6 de noviembre de 1880 - Muere Estanislao del Campo

    Si mencionamos la espantable y jamás imaginada aventura de los molinos de viento, ¿a uno de los capítulos de qué célebre obra nos estamos refiriendo?

    Fortunato Ramos

    Fortunato Ramos

    Las dos criaturas

    Las dos criaturas

    Por Daniel Ruiz Rubini

    El poema de hoy

    La noche que en el Sur lo velaron

    A Letizia Álvarez de Toledo

    Por el deceso de alguien
    -misterio cuyo vacante nombre poseo y cuya realidad no abarcamos-
    hay hasta el alba una casa abierta en el Sur,
    una ignorada casa que no estoy destinado a rever,
    pero que me espera esta noche
    con desvelada luz en las altas horas del sueño,
    demacrada de malas noches, distinta,
    minuciosa de realidad.

    A su vigilia gravitada en muerte camino
    por las noches elementales como recuerdos,
    por el tiempo abundante de la noche,
    sin más oíble vida
    que los vagos hombres de barrio junto al apagado almacén
    y algún silbido solo en el mundo.

    Lento el andar, en la procesión de la espera,
    llego a la cuadra y a la casa y a la sincera puerta que busco
    y me reciben hombres obligados a la gravedad
    que participaron de los años de mis mayores,
    y nivelamos destinos en una pieza habilitada que mira al patio
    - patio que está bajo el poder y en la integridad de la noche-
    y decimos, porque la realidad es mayor, cosas indiferentes
    y somos desganados y argentinos en el espejo
    y el mate compartido mide horas vanas.

    Me conmueven las menudas sabidurías
    que en todo fallecimiento se pierden
    -hábito de unos libros, de una llave, de un cuerpo entre los otros-.
    Yo sé que todo privilegio, aunque oscuro, es de linaje de milagro
    y mucho lo es el de participar en esta vigilia,
    reunida alrededor de lo que no se sabe: del Muerto,
    reunida para acompañar y guardar su primera noche en la muerte.

    (El velorio gasta las caras;
    los ojos se nos están muriendo en lo alto como Jesús.)
    ¿Y el muerto, el increíble?
    Su realidad está bajo las flores diferentes de él
    y su mortal hospitalidad nos dará
    un recuerdo más para el tiempo
    y sentenciosas calles del Sur para merecerlas despacio
    y la noche que de la mayor congoja nos libra:
    la prolijidad de lo real.

    Jorge Luis Borges

    Cuaderno de San Martín (1929)
    enlaotrapuerta.com.ar - Archivo de noticias