Arriba, ¿qué es arriba?, quedaba lo que el cielo oculta, esa mancha oscura y deforme que ni alumbra ni protege, esa mancha que es toda sal. Arriba, ¿qué es arriba?, no hay luz ni hay sombra, no hay hambre ni hay sed, no hay decepción ni hay esperanza. Arriba, ¿qué es arriba?, sopla un viento siniestro que llega hasta nuestros despojos y los agita como si fueran pétalos de una rosa seca, abriéndonos las heridas hasta cubrirlas con tierra. Y ese viento, siniestro y obstinado, poco a poco va haciéndose de la noche hasta quedarse con todos sus brillos, con todos sus secretos, con todas sus metáforas.
Somos seis
Un silencio atroz abre mis ojos
Una mañana atroz como la primera
Nacer es olvidar que algo he perdido
Algo como vida eterna
Después vendrán promesas
Y muerte en todas partes
Un bastón con forma de esperanza
Y el día siguiente como anzuelo
Nací vacío de memoria
La boca abierta y los ojos húmedos
Una voz me habló de un pasado
Y de alguien que nunca fui ni seré
Harto de recuerdos la noche me rescata
A mi oído canta su canto de sirenas
Con qué sueño se teje la muerte
Este sueño no me deja despertar