Azar por el que cruzan todos los destinos
Vano refugio de los desamparados
Famélico pozo de agua donde la sed no muere
Dios de los condenados
Llegas como lluvia y huyes como rayo
Ardor que jamás quema
La ilusión fatal llama a tu puerta
Un dedo oculta el dado marcado
Sobre esta calle han llovido ilusiones
Absurdos espejismos con forma de granizo
Utopías al aire que giran la moneda
Sólo queda una huella de barro en el baldío
La cara del fracaso boca arriba
La cruz como condena boca abajo