13 de noviembre de 1850
Nace Robert Louis Stevenson
El abogado Utterson tenía un rostro surcado de arrugas que jamas se vio iluminado por una sonrisa; en el hablar era frío, corto de palabra; torpón, aunque hombre reacio al sentimiento, enjuto, alto, descolorido y tétrico, no carecía de cierto atractivo. Cuando se hallaba entre amigos y el vino era de su gusto, resplandecía en su mirada un algo que denotaba noble humanidad; un algo que nunca llegaba a exteriorizarse en palabras, pero que hallaba expresión no solamente en aquellos símbolos silenciosos de su cara de sobremesa, sino con más frecuencia aún y más ruidosamente en los actos de su vida. Se conducía de un modo austero consigo mismo; como castigo por su afición a los buenos vinos añejos, bebía ginebra cuando estaba a solas; y aunque disfrutaba mucho en el teatro, llevaba veinte años sin cruzar las puertas de ninguno. Sin embargo, era extraordinariamente tolerante con los demás; unas veces sentía profunda admiración, casi envidia, por el ímpetu pasional que los arrastraba a sus malas acciones; y en los casos más extremos demostraba más inclinación a acudir en su ayuda que a censurar. La explicación que daba era bastante curiosa:
—Comparto la doctrina herética de Caín y dejo que mi hermano se vaya al demonio a gusto suyo.
El extraordinario caso del doctor Jekyll y Mr. Hyde. Capítulo I. Lo que ocurrió en una puerta, Robert Louis Stevenson
Más efemérides