Ciego, vuela un avión harto de gula
Ronda el cielo como juez hipócrita
Nube como bosque es el vacío
Todo es niebla allí abajo
Carga en su abdomen la conciencia que lo hostiga
La obediencia libra al hombre de sus actos
Razón por razón, diente por diente
Sangre como bálsamo de sangre
Como hiena merodea en la sabana
Qué hueco surcará el agua en la llanura
Qué grieta habrá que calar en este cielo
Una nube abre su boca de silencio
Desnuda e inocente se entrega una ciudad
Lanza el hombre sin reparos su conciencia