Los Reyes

Julio Cortázar

1949 - Poema dramático

Obras de Julio Cortázar

  • 1949 - Los Reyes
  • 1951 - Bestiario
  • 1956 - Final del Juego
  • 1959 - Las armas secretas
  • 1960 - Los premios
  • 1962 - Historias de Cronopios y de Famas
  • 1963 - Rayuela
  • 1966 - Todos los fuegos el fuego
  • 1967 - La vuelta al día en ochenta mundos
  • 1968 - Buenos Aires, Buenos Aires
  • 1968 - 62. Modelo para armar
  • 1969 - Último round
  • 1970 - Viaje alrededor de una mesa
  • 1971 - Pameos y Meopas
  • 1973 - Libro de Manuel
  • 1974 - Octaedro
  • 1976 - Los relatos 1: Ritos
  • 1976 - Los relatos 2: Juegos
  • 1977 - Alguien que anda por ahí
  • 1979 - Un tal Lucas
  • 1980 - Queremos tanto a Glenda
  • 1982 - Deshoras
  • 1984 - Salvo el crepúsculo
  • 1986 - El examen
  • 1988 - Divertimento
  • 1995 - Diario de Andrés Fava
  • 2009 - Papeles inesperados
  • Un día como hoy en 1844 nace Anatole France

    16 de abril de 1844

    Nace Anatole France
    Anatole France es el seudónimo de Jacques Anatole François Thibault, novelista y premio Nobel francés, considerado frecuentemente como el mejor escritor francés de finales del siglo XIX y principios del XX

    ¿Quién es el autor de la novela ''El Pozo''?

    Ricardo Piglia

    Ricardo Piglia

    Que lo parió! entre tanta “mierda”, se nos fue el Negro Fontanarrosa

    Que lo parió! entre tanta “mierda”, se nos fue el Negro Fontanarrosa

    Por Miguel Longarini

    El poema de hoy

    A Francisco López Merino

    Si te cubriste, por deliberada mano, de muerte, si tu voluntad fue rehusar todas las mañanas del mundo, es inútil que palabras rechazadas re soliciten, predestinadas a imposibilidad y a derrota.

    Sólo nos queda entonces decir el deshonor de las rosa que no supieron demorarte, el oprobio del día que te permitió el balazo y el fin.

    ¿Qué sabrá oponer nuestra voz a lo confirmado por la disolución, la lágrima, el mármol? Pero hay ternuras que por ninguna muerte son menos: las íntimas, indescifrables noticias que nos cuenta la música, la patria que condesciende a higueras y aljibe, la gravitación del amor, que nos justifica.

    Pienso en ellas y pienso también, amigo escondido, que tal vez a imagen de la predilección, obramos la muerte, que la supiste de campanas, niña y graciosa, hermana de tu aplicada letra de colegial, y que hubieras querido distraerte en ella como en un sueño.

    Si esto es verdad y si cuando el tiempo nos deja, nos queda un sedimento de eternidad, un gusto del mundo, entonces es ligera tu muerte, como los versos en que siempre estás esperándonos, entonces no profanarán tu tiniebla estas amistades que invocan.

    Jorge Luis Borges

    Cuaderno de San Martín (1929)
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