En la otra puerta

Bambú

Leopoldo Castilla

2004 - Poesía

El Mono Armado

Textos para leer de Bambú

  • Adiós a Laos (Poesía)
  • Arrieros chinos (Poesía)
  • Obras de Leopoldo Castilla

  • 2004 - Bambú - (Poesía)
  • 2004 - Línea de Fuga - (Poesía)
  • 2002 - Libro de Egipto - (Poesía)
  • 2001 - Nunca - (Poesía)
  • 2001 - Antología Poética - (Poesía)
  • 1999 - El árbol de la copla - (Poesía)
  • 1995 - Baniano - (Poesía)
  • 1991 - Teorema natural - (Poesía)
  • 1990 - Diario en la Perestroika - (Textos)
  • 1988 - Poesía argentina actual - (Textos)
  • 1987 - Nueva poesía argentina - (Textos)
  • 1985 - Campo de prueba - (Poesía)
  • 1984 - La luz naranja - (Textos)
  • 1982 - Versión de la materia - (Poesía)
  • 1975 - Odilón - (Textos)
  • 1974 - Generación terrestre - (Poesía)
  • 1971 - La lámpara en la lluvia - (Poesía)
  • 1968 - El espejo de fuego - (Poesía)
  • Un día como hoy en 1819 nace Walt Whitman

    31 de mayo de 1819 - Nace Walt Whitman

    ¿Cuál es el escenario de ''La invención de Morel'', de Adolfo Bioy Casares?

    Danielle Roger

     Danielle Roger

    Las dos criaturas

    Las dos criaturas

    Por Daniel Ruiz Rubini

    El poema de hoy

    El general Quiroga va en coche al muere

    El madrejón desnudo ya sin sed de agua
    y una luna perdida en el frío del alba
    y el campo muerto de hambre, pobre como una araña.

    El coche se hamacaba rezongando la altura;
    un galerón enfático, enorme, funerario.
    Cuatro tapaos con pinta de muerte en la negrura
    tironeaban seis miedos y un valor desvelado.

    Junto a los postillones jineteaba un moreno.
    Ir en coche a la muerte ¡qué cosa más oronda!
    El general Quiroga quiso entrar en la sombra
    llevando seis o siete degollados de escolta.

    Esa cordobesa bochinchera y ladina
    (meditaba Quiroga) ¿qué ha de poder con mi alma?
    Aquí estoy afianzado y metido en la vida
    como la estaca pampa bien metida en la pampa.

    Yo, que he sobrevivido a millares de tardes
    y cuyo nombre pone retemblor en las lanzas,
    no he de soltar la vida por estos pedregales.
    ¿Muere acaso el pampero, se mueren las espadas?

    Pero al brillar el día sobre Barranca Yaco
    hierros que no perdonan arreciaron sobre él;
    la muerte, que es de todos, arreó con el riojano
    y una de puñaladas lo mentó a Juan Manuel.

    Ya muerto, ya de pié, ya inmortal, ya fantasma,
    se presentó al infierno que Dios le había marcado,
    y a sus órdenes iban, rotas y desangradas,
    las ánimas en pena de hombres y de caballos.

    Jorge Luis Borges

    Luna de enfrente (1925)
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