En la otra puerta

Todos bailan (poemas de Juancito Caminador)

Raúl González Tuñón

1934 - Poesía

Obras de Raúl González Tuñón

  • 1977 - El banco de la plaza - (Poesía)
  • 1969 - El rumbo de las islas perdidas - (Poesía)
  • 1965 - Poemas para el atril de una pianola - (Poesía)
  • 1963 - Demanda contra el olvido - (Poesía)
  • 1957 - A la sombra de los barrios amados - (Poesía)
  • 1954 - Todos los hombres del mundo son hermanos - (Poesía)
  • 1952 - Hay alguien que está esperando - (Poesía)
  • 1945 - Primer Canto Argentino - (Poesía)
  • 1943 - Himno de pólvora - (Poesía)
  • 1941 - Canciones del tercer frente - (Poesía)
  • 1941 - A nosotros la poesía - (Poesía)
  • 1941 - Las islas - (Poesía)
  • 1941 - Caprichos de Juancito Caminador - (Poesía)
  • 1939 - La muerte en Madrid - (Poesía)
  • 1938 - Las puertas del fuego - (Poesía)
  • 1936 - La rosa blindada - (Poesía)
  • 1936 - Ocho documentos de hoy - (Poesía)
  • 1934 - El otro lado de la estrella - (Poesía)
  • 1934 - Todos bailan (poemas de Juancito Caminador) - (Poesía)
  • 1930 - La calle del agujero en la media - (Poesía)
  • 1928 - Miércoles de ceniza - (Poesía)
  • 1926 - El violín del diablo - (Poesía)
  • Un día como hoy en 1911 nace William Golding

    19 de septiembre de 1911 - Nace William Golding

    ¿Con qué seudónimo firmó Cortázar su libro de poemas Presencia?

    Entrevista al escritor holandés Herman Koch

    Entrevista al escritor holandés Herman Koch

    Las dos criaturas

    Las dos criaturas

    Por Daniel Ruiz Rubini

    El poema de hoy

    Grumete

    ¡No pruebes tú los licores!
    ¡Tú no bebas!
    ¡Marineros bebedores,
    los de las obras del puerto,
    que él no beba!
    ¡Que él no beba, pescadores!
    ¡Siempre sus ojos abiertos,
    siempre sus labios despiertos
    a la mar, no a los licores.
    ¡Que él no beba!

    ¡Jee, compañero, jee, jee!
    ¡Un toro azul por el agua!
    ¡Ya apenas si se le ve!
    -¿Quééé?
    -¡Un toro por el mar, jee!

    -¡Traje mío, traje mío,
    nunca te podré vestir,
    que al mar no dejan ir.

    Nunca me verás, ciudad,
    con mi traje marinero.
    Guardado está en el ropero,
    ni me lo dejan probar.
    Mi madre me lo ha encerrado,
    para que no vaya al mar.

    Retorcedme sobre el mar,
    al sol, como si mi cuerpo
    fuera el jirón de una vela.
    Exprimid toda mi sangre.
    Tended a secar mi vida
    sobre las jarcias del muelle.
    Seco, arrojadme a las aguas
    con una piedra en el cuello
    para que nunca más flote.
    Le di mi sangre a los mares.
    ¡Barcos, navegad por ella!
    Debajo estoy yo, tranquilo.

    Rafael Alberti

    Marinero en tierra (1925)
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