En la otra puerta

El ojo de la patria

El ojo de la patria, de Osvaldo Soriano

Osvaldo Soriano

1992 - Novela

"Todo empezó con la repatriación de los restos de Rosas y con esa lápida que encontré en el cementerio de Pére Lachaise que decía espía argentino. Si un espía argentino tiene una tumba con su nombre, es una trampa para que lo crean muerto. Y la discusión de los historiadores sobre los próceres también refleja ese afán de cambiar el pasado, que creo que es una tendencia muy actual. Un mundo en el que todos cambian todo el tiempo desemboca en la incertidumbre de que nadie es nadie, y eso me permitió meterme con la historia y la actualidad a la vez".

Osvaldo Soriano

Textos para leer de El ojo de la patria

  • El ojo de la patria (fragmento) (Novela)
  • Obras de Osvaldo Soriano

  • 2006 - Arqueros, ilusionistas y goleadores - (Relatos)
  • 1997 - Piratas, fantasmas y dinosaurios - (Novela)
  • 1995 - La hora sin sombra - (Novela)
  • 1993 - Cuentos de los años felices - (Cuentos)
  • 1992 - El ojo de la patria - (Novela)
  • 1990 - Una sombra ya pronto serás - (Novela)
  • 1988 - Rebeldes,soñadores y fugitivos - (Cuento)
  • 1986 - A sus plantas rendido un león - (Novela)
  • 1984 - Artistas, locos y criminales - (Novela)
  • 1980 - No habrá más penas ni olvido - (Novela)
  • 1980 - Cuarteles de invierno - (Novela)
  • 1973 - Triste, solitario y final - (Novela)
  • Un día como hoy en 1875 nace Thomas Mann

    6 de junio de 1875 - Nace Thomas Mann

    Milo es uno de los personajes de una novela de Haroldo Conti, ¿de cuál?

    Entrevista a Osvaldo Bayer

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    Las dos criaturas

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    Por Daniel Ruiz Rubini

    El poema de hoy

    Resumen en otoño

    En la bóveda de la tarde cada pájaro es un punto del recuerdo.
    Asombra a veces que el fervor del tiempo
    vuelva, sin cuerpo vuelva, ya sin motivo vuelva;
    que la belleza, tan breve en su violento amor
    nos guarde un eco en el descenso de la noche.

    Y así, qué más que estarse con los brazos caídos,
    el corazón amontonado y un sabor de polvo
    que fue rosa o camino.
    El vuelo excede el ala.
    Sin humildad, saber que esto que resta
    fue ganado a la sombra por obra de silencio;
    que la rama en la mano, que la lágrima oscura
    son heredad, el hombre con su historia,
    la lámpara que alumbra.

    Julio Cortázar

    Salvo el crepúsculo (1984)
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