En la otra puerta

A sus plantas rendido un león

A sus plantas rendido un león, de Osvaldo Soriano

Osvaldo Soriano

1986 - Novela

"Al final me salió una novela de aventuras políticas en África, ambientada en plena guerra de Malvinas. El personaje central es un cónsul argentino que se empieza a preguntar qué haria el general San Martín en su lugar. Es el primero de mis libros con verdaderos personajes femeninos y tiene, además, un grupo de locos africanos que quieren hacer una revolución del desorden. El país lo inventé y no tiene ni mar: es la miseria total. Lo único que tiene es un lago con una islita enfrente, donde está el prostíbulo. A ese país sin futuro le traspuse la realidad argentina. Y la idea que seguimos teniendo de África como el fin del mundo se une con ese otro fin del mundo que son las Malvinas." Osvaldo Soriano

Obras de Osvaldo Soriano

  • 2006 - Arqueros, ilusionistas y goleadores - (Relatos)
  • 1997 - Piratas, fantasmas y dinosaurios - (Novela)
  • 1995 - La hora sin sombra - (Novela)
  • 1993 - Cuentos de los años felices - (Cuentos)
  • 1992 - El ojo de la patria - (Novela)
  • 1990 - Una sombra ya pronto serás - (Novela)
  • 1988 - Rebeldes,soñadores y fugitivos - (Cuento)
  • 1986 - A sus plantas rendido un león - (Novela)
  • 1984 - Artistas, locos y criminales - (Novela)
  • 1980 - No habrá más penas ni olvido - (Novela)
  • 1980 - Cuarteles de invierno - (Novela)
  • 1973 - Triste, solitario y final - (Novela)
  • Un día como hoy en 1902 nace Luis Cernuda

    21 de septiembre de 1902 - Nace Luis Cernuda

    ¿Cuál de estas tres novelas pertenece a James Joyce?

    Un hombre que camina la poesía

    Un hombre que camina la poesía

    Las dos criaturas

    Las dos criaturas

    Por Daniel Ruiz Rubini

    El poema de hoy

    Resumen en otoño

    En la bóveda de la tarde cada pájaro es un punto del recuerdo.
    Asombra a veces que el fervor del tiempo
    vuelva, sin cuerpo vuelva, ya sin motivo vuelva;
    que la belleza, tan breve en su violento amor
    nos guarde un eco en el descenso de la noche.

    Y así, qué más que estarse con los brazos caídos,
    el corazón amontonado y un sabor de polvo
    que fue rosa o camino.
    El vuelo excede el ala.
    Sin humildad, saber que esto que resta
    fue ganado a la sombra por obra de silencio;
    que la rama en la mano, que la lágrima oscura
    son heredad, el hombre con su historia,
    la lámpara que alumbra.

    Julio Cortázar

    Salvo el crepúsculo (1984)
    enlaotrapuerta.com.ar - Archivo de noticias