En la otra puerta

El infierno musical

Alejandra Pizarnik

1971 - Poesía

Siglo XXI

Textos para leer de El infierno musical

  • El infierno musical (Poesía)
  • Obras de Alejandra Pizarnik

  • 2002 - Prosa completa - (Prosa poética)
  • 1982 - Zona prohibida - (Poesía)
  • 1982 - Textos de sombra y últimos poemas - (Poesía)
  • 1982 - Antología poética - (Poesía)
  • 1975 - El deseo de la palabra (antología) - (Poesía)
  • 1971 - La condesa sangrienta - (Prosa poética)
  • 1971 - El infierno musical - (Poesía)
  • 1971 - Los pequeños cantos - (Poesía)
  • 1969 - Nombres y figuras - (Poesía)
  • 1968 - Extracción de la piedra de locura - (Poesía)
  • 1965 - Los trabajos y las noches - (Poesía)
  • 1962 - Árbol de Diana - (Poesía)
  • 1959 - Otros poemas - (Poesía)
  • 1958 - Las aventuras perdidas - (Poesía)
  • 1956 - La última inocencia - (Poesía)
  • 1955 - La tierra más ajena - (Poesía)
  • Un día como hoy en 1975 muere Saint-John Perse

    20 de septiembre de 1975 - Muere Saint-John Perse

    En el cuento de Borges, ¿en qué lugar de la casa que visita el narrador se encuentra el Aleph?

    María del Carmen Suárez

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    Las dos criaturas

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    Por Daniel Ruiz Rubini

    El poema de hoy

    Grumete

    ¡No pruebes tú los licores!
    ¡Tú no bebas!
    ¡Marineros bebedores,
    los de las obras del puerto,
    que él no beba!
    ¡Que él no beba, pescadores!
    ¡Siempre sus ojos abiertos,
    siempre sus labios despiertos
    a la mar, no a los licores.
    ¡Que él no beba!

    ¡Jee, compañero, jee, jee!
    ¡Un toro azul por el agua!
    ¡Ya apenas si se le ve!
    -¿Quééé?
    -¡Un toro por el mar, jee!

    -¡Traje mío, traje mío,
    nunca te podré vestir,
    que al mar no dejan ir.

    Nunca me verás, ciudad,
    con mi traje marinero.
    Guardado está en el ropero,
    ni me lo dejan probar.
    Mi madre me lo ha encerrado,
    para que no vaya al mar.

    Retorcedme sobre el mar,
    al sol, como si mi cuerpo
    fuera el jirón de una vela.
    Exprimid toda mi sangre.
    Tended a secar mi vida
    sobre las jarcias del muelle.
    Seco, arrojadme a las aguas
    con una piedra en el cuello
    para que nunca más flote.
    Le di mi sangre a los mares.
    ¡Barcos, navegad por ella!
    Debajo estoy yo, tranquilo.

    Rafael Alberti

    Marinero en tierra (1925)
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