En la otra puerta

Otros poemas

Alejandra Pizarnik

1959 - Poesía

Obras de Alejandra Pizarnik

  • 2002 - Prosa completa - (Prosa poética)
  • 1982 - Antología poética - (Poesía)
  • 1982 - Textos de sombra y últimos poemas - (Poesía)
  • 1982 - Zona prohibida - (Poesía)
  • 1975 - El deseo de la palabra (antología) - (Poesía)
  • 1971 - Los pequeños cantos - (Poesía)
  • 1971 - El infierno musical - (Poesía)
  • 1971 - La condesa sangrienta - (Prosa poética)
  • 1969 - Nombres y figuras - (Poesía)
  • 1968 - Extracción de la piedra de locura - (Poesía)
  • 1965 - Los trabajos y las noches - (Poesía)
  • 1962 - Árbol de Diana - (Poesía)
  • 1959 - Otros poemas - (Poesía)
  • 1958 - Las aventuras perdidas - (Poesía)
  • 1956 - La última inocencia - (Poesía)
  • 1955 - La tierra más ajena - (Poesía)
  • Un día como hoy en 1931 muere Juan Zorrilla de San Martín

    3 de noviembre de 1931 - Muere Juan Zorrilla de San Martín

    ¿Con qué seudónimo firmó Cortázar su libro de poemas Presencia?

    Fortunato Ramos

    Fortunato Ramos

    Las dos criaturas

    Las dos criaturas

    Por Daniel Ruiz Rubini

    El poema de hoy

    Curso de los recuerdos

    Recuerdo mío del jardín de casa:
    vida benigna de las plantas,
    vida cortés de misteriosa
    y lisonjeada por los hombres.

    Palmera la más alta de aquel cielo
    y conventillo de gorriones;
    parra firmamental de uva negra,
    los días de verano dormían a tu sombra.

    Molino colorado:
    remota rueda laboriosa en el viento,
    honor de nuestra casa, porque en las otras
    iba el río bajo la campanita del aguatero.

    Sótano circular de la base
    que hacías vertiginoso el jardín,
    daba miedo entrever por una hendija
    tu calabozo de agua sutil.

    Jardín, frente a la verja cumplieron sus caminos
    los sufridos carreros
    y el charro carnaval aturdió
    con insolentes murgas.

    El almacén, padrino del malevo,
    dominaba la esquina;
    pero tenías cañaverales para hacer lanzas
    y gorriones para la oración.

    El sueño de tus árboles y el mío
    todavía en la noche se confunden
    y la devastación de la urraca
    dejó un antiguo miedo en mi sangre.

    Tus contadas varas de fondo
    se nos volvieron geografía;
    un alto era "la montaña de tierra"
    y una temeridad su declive.

    Jardín, yo cortaré mi oración
    para seguir siempre acordándome:
    voluntad o azar de dar sombra
    fueron tus árboles.

    Jorge Luis Borges

    Cuaderno de San Martín (1929)
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