La República de Trapalanda

Marco Denevi

1989 - Ensayo

Obras de Marco Denevi

  • 1955 - Rosaura a las diez
  • 1957 - Los expedientes
  • 1959 - El emperador de la China
  • 1960 - Ceremonia secreta
  • 1962 - El cuarto de la noche
  • 1966 - Falsificaciones
  • 1966 - Un pequeño café
  • 1970 - Parque de diversiones
  • 1972 - Los asesinos de los días de fiesta
  • 1974 - Salón de lectura
  • 1975 - Los locos y los cuerdos
  • 1978 - El emperador de la China y otros cuentos
  • 1979 - Reunión de desaparecidos
  • 1980 - Asesinos de los días de fiesta
  • 1985 - Manuel de historia
  • 1986 - Enciclopedia secreta de una familia argentina
  • 1989 - La República de Trapalanda
  • 1991 - Música de amor perdido
  • 1991 - Hierba del cielo
  • 1992 - El jardín de las delicias
  • 1993 - El amor es un pájaro rebelde
  • 1997 - Nuestra Señora de la noche
  • 1998 - Cuentos selectos
  • 1998 - Una familia argentina
  • Un día como hoy en 1844 nace Anatole France

    16 de abril de 1844

    Nace Anatole France
    Anatole France es el seudónimo de Jacques Anatole François Thibault, novelista y premio Nobel francés, considerado frecuentemente como el mejor escritor francés de finales del siglo XIX y principios del XX

    ¿Cuál es el nombre del protagonista masculino de la novela María, de Jorge Isaacs?

    Teuco Castilla

    Teuco Castilla

    Profeta del viento II

    Profeta del viento II

    Por Miguel Longarini

    El poema de hoy

    Romance de la luna, luna

    A Conchita García Lorca

    La luna vino a la fragua
    con su polisón de nardos.
    El niño la mira, mira.
    El niño la está mirando.

    En el aire conmovido
    mueve la luna sus brazos
    y enseña, lúbrica y pura,
    sus senos de duro estaño.

    Huye luna, luna, luna.
    Si vinieran los gitanos,
    harían con tu corazón
    collares y anillos blancos.

    Niño, déjame que baile.
    Cuando vengan los gitanos,
    te encontrarán sobre el yunque
    con los ojillos cerrados.

    Huye luna, luna, luna,
    que ya siento sus caballos.

    Niño, déjame, no pises
    mi blancor almidonado.

    El jinete se acercaba
    tocando el tambor del llano.
    Dentro de la fragua el niño,
    tiene los ojos cerrados.

    Por el olivar venían,
    bronce y sueño, los gitanos.
    Las cabezas levantadas
    y los ojos entornados.
    Cómo canta la zumaya,
    ¡ay, cómo canta en el árbol!
    Por el cielo va la luna
    con un niño de la mano.

    Dentro de la fragua lloran,
    dando gritos, los gitanos.
    El aire la vela, vela.
    El aire la está velando.

    Federico García Lorca

    Romancero gitano (1927)
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