Una larga e intensa convivencia con los libros me llevaron a escribir, durante toda una vida dedicada a la literatura, artículos o ensayos cortos sobre el autor y la obra.
Soy esencialmente novelista, pero estamos viviendo horas de ansiedad y toma de conciencia; esto nos lleva a inclinarnos sobre los pensamientos y los pensadores, salvo si preferimos evadirnos en una novela de aventuras.
Yo le ofrezco aquí una compañía para su espíritu recoleto, algo que le permita olvidar las cifras y los encontronazos materiales, una música de fondo para sus propias reflexiones.
Silvina Bullrich
Llevo en la piel el sabor del terciopelo
Una especie de pelusa que acaricia mis venas
Es un gato dócil que se arropa en mi pecho
O un pulóver descosido que lame hasta dormirse
Tengo la piel cubierta de callos y de ampollas
Que luego serán más callos y más piel
Que muerden durante la noche en vela
Y que lloran vestidos de reptiles
No es más que arena sobre felpa
No sé la mano de quién soy
Que este terciopelo se cubra de callos
Y que duerma en mi mejilla