Una larga e intensa convivencia con los libros me llevaron a escribir, durante toda una vida dedicada a la literatura, artículos o ensayos cortos sobre el autor y la obra.
Soy esencialmente novelista, pero estamos viviendo horas de ansiedad y toma de conciencia; esto nos lleva a inclinarnos sobre los pensamientos y los pensadores, salvo si preferimos evadirnos en una novela de aventuras.
Yo le ofrezco aquí una compañía para su espíritu recoleto, algo que le permita olvidar las cifras y los encontronazos materiales, una música de fondo para sus propias reflexiones.
Silvina Bullrich
Bajo sus pies brota una sed de almendras secas
Un mundo hambriento de hambre y de hombre
La fruta nueva probará la lengua
Y el niño virgen tendrá su último ritual
Luego será agua que se entrega
Cederá en el barro su raíz
La piel noble en el sudor espeso
La orilla verde que el río roe
Le restará extirparse cualquier culpa
Toda verdad es ilógica
Todo temor es incierto
Todo río es una herida