En la otra puerta

Bodas de cristal

Bodas de cristal, de Silvina Bullrich

Silvina Bullrich

1951 - Novela

Sudamericana

Una tradición oral llama con el mismo título de este libro a la fecha conmemorativa de los quince años de matrimonio.

Para la protagonista, cuyo pesimismo es la resultante de un análisis a fondo de su vida de casada, todas las bodas son bodas de cristal.

Es un examen sin concesiones, minucioso, alucinante a veces, que mira hacia adentro, en introspección despiadada, y hacia afuera, en observación implacable.
Aquí están, íntegros, a una luz cruel que nada esconde, los quince años pasados junto al esposo.

Con su rico lenguaje y su estilo ágil, la autora supera airosamente todas las dificultades del complejo relato. La forma es digna del fondo.

Bodas de cristal reúne en verdad todos los elementos que reclama a una buena novela el lector inteligente.

Obras de Silvina Bullrich

  • 1975 - Te acordarás de Taormina - (Novela)
  • 1970 - La aventura interior - (Ensayo)
  • 1966 - Los monstruos sagrados - (Novela)
  • 1965 - Historias inmorales - (Relatos)
  • 1965 - Los salvadores de la patria - (Novela)
  • 1964 - Los burgueses - (Novela)
  • 1958 - Mientras los demás viven - (Novela)
  • 1951 - Bodas de cristal - (Novela)
  • 1944 - La tercera versión - (Novela)
  • Un día como hoy en 1963 muere Luis Cernuda

    5 de noviembre de 1963 - Muere Luis Cernuda

    ¿Quién es el autor del poema ''Intervalo doloroso''?

    María del Carmen Suárez

    María del Carmen Suárez

    Las dos criaturas

    Las dos criaturas

    Por Daniel Ruiz Rubini

    El poema de hoy

    La Recoleta

    Convencidos de caducidad
    por tantas nobles certidumbres del polvo,
    nos demoramos y bajamos la voz
    entre las lentas filas de panteones,
    cuya retórica de sombra y de mármol
    promete o prefigura la deseable
    dignidad de haber muerto.

    Bellos son los sepulcros,
    el desnudo latín y las trabadas fechas fatales,
    la conjunción del mármol y de la flor
    y las plazuelas con frescura de patio
    y los muchos ayeres de a historia
    hoy detenida y única.

    Equivocamos esa paz con la muerte
    y creemos anhelar nuestro fin
    y anhelamos el sueño y la indiferencia.
    Vibrante en las espadas y en la pasión
    y dormida en la hiedra,
    sólo la vida existe.

    El espacio y el tiempo son normas suyas,
    son instrumentos mágicos del alma,
    y cuando ésta se apague,
    se apagarán con ella el espacio, el tiempo y la muerte,
    como al cesar la luz
    caduca el simulacro de los espejos
    que ya la tarde fue apagando.

    Sombra benigna de los árboles,
    viento con pájaros que sobre las ramas ondea,
    alma que se dispersa entre otras almas,
    fuera un milagro que alguna vez dejaran de ser,
    milagro incomprensible,
    aunque su imaginaria repetición
    infame con horror nuestros días.

    Estas cosas pensé en la Recoleta,
    en el lugar de mi ceniza.

    Jorge Luis Borges

    Fervor de Buenos Aires (1923)
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