En la otra puerta

Los sufrimientos del joven Werther

Johann Wolfgang Goethe

1774 - Novela

Obras de Johann Wolfgang Goethe

  • 1774 - Clavigo
  • 1774 - Los sufrimientos del joven Werther
  • 1787 - Ifigenia
  • 1788 - Egmont
  • 1790 - Torquato Tasso
  • 1795 - Los años de aprendizaje de Wilhelm Meister
  • 1796 - Epigramas venecianos
  • 1797 - Hermann y Dorotea
  • 1808 - Fausto (primera parte)
  • 1809 - Las afinidades electivas
  • 1810 - La teoría de los colores
  • 1814 - Diván occidental-oriental
  • 1829 - Los años de peregrinación de Wilhelm Meister
  • 1831 - Poesía y verdad
  • Un día como hoy en 1844 nace Anatole France

    16 de abril de 1844

    Nace Anatole France
    Anatole France es el seudónimo de Jacques Anatole François Thibault, novelista y premio Nobel francés, considerado frecuentemente como el mejor escritor francés de finales del siglo XIX y principios del XX

    ¿A qué cuento pertenece la inolvidable frase ''Ésto lo estoy tocando mañana''?

    Ana María Shua

    Ana María Shua

    Marechal y Bukowsky

    Marechal y Bukowsky

    Por María del Carmen Suárez

    El poema de hoy

    El general Quiroga va en coche al muere

    El madrejón desnudo ya sin sed de agua
    y una luna perdida en el frío del alba
    y el campo muerto de hambre, pobre como una araña.

    El coche se hamacaba rezongando la altura;
    un galerón enfático, enorme, funerario.
    Cuatro tapaos con pinta de muerte en la negrura
    tironeaban seis miedos y un valor desvelado.

    Junto a los postillones jineteaba un moreno.
    Ir en coche a la muerte ¡qué cosa más oronda!
    El general Quiroga quiso entrar en la sombra
    llevando seis o siete degollados de escolta.

    Esa cordobesa bochinchera y ladina
    (meditaba Quiroga) ¿qué ha de poder con mi alma?
    Aquí estoy afianzado y metido en la vida
    como la estaca pampa bien metida en la pampa.

    Yo, que he sobrevivido a millares de tardes
    y cuyo nombre pone retemblor en las lanzas,
    no he de soltar la vida por estos pedregales.
    ¿Muere acaso el pampero, se mueren las espadas?

    Pero al brillar el día sobre Barranca Yaco
    hierros que no perdonan arreciaron sobre él;
    la muerte, que es de todos, arreó con el riojano
    y una de puñaladas lo mentó a Juan Manuel.

    Ya muerto, ya de pié, ya inmortal, ya fantasma,
    se presentó al infierno que Dios le había marcado,
    y a sus órdenes iban, rotas y desangradas,
    las ánimas en pena de hombres y de caballos.

    Jorge Luis Borges

    Luna de enfrente (1925)
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