Por el amor y por ella

Baldomero Fernández Moreno

1918 - Poesía

Obras de Baldomero Fernández Moreno

  • 1915 - Las iniciales del misal
  • 1916 - Intermedio provinciano
  • 1917 - Ciudad
  • 1918 - Por el amor y por ella
  • 1919 - Campo argentino
  • 1920 - Versos de negrita
  • 1921 - Nuevos poemas
  • 1922 - Mil novecientos veintidos
  • 1923 - El hogar en el campo
  • 1925 - Aldea española
  • 1926 - El hijo
  • 1928 - Décimas
  • 1928 - Poesías
  • 1929 - Sonetos
  • 1929 - Último cofre de negrita
  • 1931 - Cuadernillo de verano
  • 1935 - Dos poemas
  • 1936 - Romances
  • 1936 - Seguidillas
  • 1938 - Penumbra
  • 1938 - Continuación
  • 1941 - Yo, médico; yo, catedrático
  • 1941 - Buenos Aires: ciudad, pueblo, campo
  • 1941 - Tres poemas de amor
  • 1942 - Sonetos cristianos
  • Un día como hoy en 1844 nace Anatole France

    16 de abril de 1844

    Nace Anatole France
    Anatole France es el seudónimo de Jacques Anatole François Thibault, novelista y premio Nobel francés, considerado frecuentemente como el mejor escritor francés de finales del siglo XIX y principios del XX

    Poeta argentino, nacido en la provincia de Entre Ríos, autor de ''El agua y la noche'', ¿a quién nos referimos?

    Hugo Ditaranto

    Hugo Ditaranto

    Un poeta mayor

    Un poeta mayor

    Por Delfina Acosta

    El poema de hoy

    Calle con almacén rosado

    Ya se le van los ojos a la noche en cada bocacalle
    y es como una sequía husmeando lluvia.

    Ya todos los caminos están cerca,
    y hasta el camino del milagro.

    El viento trae el alba entorpecida.
    El alba es nuestro miedo de hacer cosas distintas y se nos viene encima.

    Toda la santa noche he caminado
    y su inquietud me deja
    en esta calle que es cualquiera.

    Aquí otra vez la seguridad de la llanura
    en el horizonte
    y el terreno baldío que se deshace en yuyos y alambres
    y el almacén tan claro como la luna nueva de ayer tarde.

    Es familiar como un recuerdo la esquina
    con esos largos zócalos y la promesa de un patio.

    ¡Qué lindo atestiguarte, calle de siempre, ya que te miraron tan pocas cosas mis días!
    Ya la luz raya el aire.

    Mis años recorrieron los caminos de la tierra y del agua
    y sólo a vos te siento, calle dura y rosada.

    Pienso si tus paredes concibieron la aurora,
    almacén que en la punta de la noche eres claro.

    Pienso y se me hace voz ante las casas
    la confesión de mi pobreza:
    no he mirado los ríos ni la mar ni la sierra,
    pero intimó conmigo la luz de Buenos Aires
    y yo forjo los versos de mi vida y mi muerte con esa luz de calle.

    Calle grande y sufrida,
    eres la única música de que sabe mi vida.

    Jorge Luis Borges

    Luna de enfrente (1925)
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