En la otra puerta

Cien años de soledad

Gabriel García Márquez

1967 - Novela

Obras de Gabriel García Márquez

  • 2004 - Memoria de mis putas tristes - (Novela)
  • 2000 - Por la libre. Obra periodística 4 - (Periodístico)
  • 1997 - Noticia de un secuestro - (Novela)
  • 1994 - Del amor y otros demonios - (Novela)
  • 1993 - Obra periodística 1. Textos costeños - (Periodístico)
  • 1992 - Doce cuentos peregrinos - (Cuentos)
  • 1989 - El general en su laberinto - (Novela)
  • 1986 - Todos los cuentos - (Cuento)
  • 1985 - El amor en los tiempos de cólera - (Novela)
  • 1983 - El asalto: el operativo con el que el FSLN se lanzó al mundo - (Periodístico)
  • 1982 - El rastro de tu sangre en la nieve: el verano feliz de la senora Forbes - (Cuento)
  • 1981 - Crónica de una muerte anunciada - (Novela)
  • 1975 - El otoño del patriarca - (Novela)
  • 1974 - Ojos de perro azul - (Cuentos)
  • 1972 - La increíble y triste historia de la cándida Eréndira y de su abuela desalmada - (Novela)
  • 1970 - Relato de un naúfrago - (Novela)
  • 1969 - Monólogo de Isabel viendo llover en Macondo - (Cuento)
  • 1967 - Cien años de soledad - (Novela)
  • 1962 - La mala hora - (Novela)
  • 1962 - Los funerales de la Mamá Grande - (Cuentos)
  • 1961 - El coronel no tiene quien le escriba - (Novela)
  • 1955 - La hojarasca - (Novela)
  • Un día como hoy en 1819 nace Walt Whitman

    31 de mayo de 1819 - Nace Walt Whitman

    ¿Cuál es el título de la novela de Juan José Saer que se ambienta en la reunión de una familia para festejar fin de año y cenar un cordero asado?

    Un hombre claro

    Un hombre claro

    Las dos criaturas

    Las dos criaturas

    Por Daniel Ruiz Rubini

    El poema de hoy

    Amor América

    Antes de la peluca y la casaca fueron los ríos, ríos arteriales; fueron las cordilleras, en cuya onda raída el cóndor o la nieve parecían inmóviles; fue la humedad y la espesura, el trueno sin nombre todavía, las pampas planetarias. El hombre tierra fue, vasija, párpado del barro trémulo, forma de la arcilla; fue cántaro caribe, piedra chibcha, copa imperial o sílice araucana. Tierno y sangriento fue, pero en la empuñadura de su arma de cristal humedecida, las iniciales de la tierra estaban escritas. Nadie pudo recordarlas después: el viento las olvidó, el idioma del agua fue enterrado, las claves se perdieron o se inundaron de silencio o sangre. No se perdió la vida, hermanos pastorales. Pero como una rosa salvaje cayó una gota roja en la espesura, y se apagó una lámpara de tierra. Yo estoy aquí para contar la historia. Desde la paz del búfalo hasta las azotadas arenas de la tierra final, en las espumas acumuladas de la luz antártica, y por las madrigueras despeñadas de la sombría paz venezolana, te busqué, padre mío, joven guerrero de tiniebla y cobre, o tú, planta nupcial, cabellera indomable, madre caimán, metálica paloma. Yo, incásico del légamo, toqué la piedra y dije: ¿Quién me espera? Y apreté la mano sobre un puñado de cristal vacío. Pero anduve entre flores zapotecas, y dulce era la luz como un venado, y era la sombra como un párpado verde. Tierra mía sin nombre, sin América, estambre equinoccial, lanza de púrpura, tu aroma me trepó por raíces hasta la copa que bebía, hasta la más delgada palabra aún no nacida de mi boca.

    Pablo Neruda

    Canto general (1950)
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