Canto general

Pablo Neruda

1950 - Poesía

Textos para leer de Canto general

  • Amor América (Poema)
  • San Martín (1810) (Poema)
  • Obras de Pablo Neruda

  • 1923 - Crepusculario
  • 1924 - Veinte poemas de amor y una canción desesperada
  • 1926 - Tentativa del hombre infinito
  • 1926 - El habitante y su esperanza
  • 1926 - Anillos. Prosas de Pablo Neruda y Tomás Lago
  • 1933 - El hondero entusiasta
  • 1933 - Residencia en la tierra
  • 1937 - España en el corazón. Himno a las glorias del pueblo en la guerra
  • 1947 - Tercera residencia
  • 1947 - Alturas de Macchu Picchu
  • 1950 - Canto general
  • 1952 - Los versos del capitán
  • 1971 - Todo el amor
  • 1972 - Confieso que he vivido
  • 1990 - La noche anterior
  • 1998 - Antología esencial
  • 1999 - La historia
  • Un día como hoy en 1844 nace Anatole France

    16 de abril de 1844

    Nace Anatole France
    Anatole France es el seudónimo de Jacques Anatole François Thibault, novelista y premio Nobel francés, considerado frecuentemente como el mejor escritor francés de finales del siglo XIX y principios del XX

    ¿De qué novela es protagonista Augusto Pérez?

    Juan José Saer

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    Umberto Eco opina sobre la supervivencia del libro y el diario impreso

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    Por Pepe Flores

    El poema de hoy

    Grumete

    ¡No pruebes tú los licores!
    ¡Tú no bebas!
    ¡Marineros bebedores,
    los de las obras del puerto,
    que él no beba!
    ¡Que él no beba, pescadores!
    ¡Siempre sus ojos abiertos,
    siempre sus labios despiertos
    a la mar, no a los licores.
    ¡Que él no beba!

    ¡Jee, compañero, jee, jee!
    ¡Un toro azul por el agua!
    ¡Ya apenas si se le ve!
    -¿Quééé?
    -¡Un toro por el mar, jee!

    -¡Traje mío, traje mío,
    nunca te podré vestir,
    que al mar no dejan ir.

    Nunca me verás, ciudad,
    con mi traje marinero.
    Guardado está en el ropero,
    ni me lo dejan probar.
    Mi madre me lo ha encerrado,
    para que no vaya al mar.

    Retorcedme sobre el mar,
    al sol, como si mi cuerpo
    fuera el jirón de una vela.
    Exprimid toda mi sangre.
    Tended a secar mi vida
    sobre las jarcias del muelle.
    Seco, arrojadme a las aguas
    con una piedra en el cuello
    para que nunca más flote.
    Le di mi sangre a los mares.
    ¡Barcos, navegad por ella!
    Debajo estoy yo, tranquilo.

    Rafael Alberti

    Marinero en tierra (1925)
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