En la otra puerta

Veinte poemas de amor y una canción desesperada

Pablo Neruda

1924 - Poesía

Alianza Editorial

Expresión de sentimientos universales y perennes, de una pluralidad de expresiones amorosas, Veinte poemas de amor y una canción desesperada se ha convertido, con el curso de los años, en una obra clásica. El libro es el reflejo de dos polos contrapuestos: el de la naturaleza del sur de Chile, con su intensidad salvaje, y el de un Santiago sentimental, "con las calles estudiantiles, la universidad y el olor a madreselva del amor compartido".

Textos para leer de Veinte poemas de amor y una canción desesperada

  • La canción desesperada (Poema)
  • Poema I (Poema)
  • Poema II (Poema)
  • Poema III (Poemas)
  • Poema XX (Poema)
  • Obras de Pablo Neruda

  • 1998 - Antología esencial - (Poesía)
  • 1972 - Confieso que he vivido - (Relato)
  • 1971 - Todo el amor - (Poesía)
  • 1952 - Los versos del capitán - (Poesía)
  • 1950 - Canto general - (Poesía)
  • 1947 - Tercera residencia - (Poesía)
  • 1947 - Alturas de Macchu Picchu - (Poesía)
  • 1937 - España en el corazón. Himno a las glorias del pueblo en la guerra - (Poesía)
  • 1933 - El hondero entusiasta - (Poesía)
  • 1933 - Residencia en la tierra - (Poesía)
  • 1926 - Tentativa del hombre infinito - (Poesía)
  • 1926 - El habitante y su esperanza - (Novela)
  • 1926 - Anillos. Prosas de Pablo Neruda y Tomás Lago - (Prosa poética)
  • 1924 - Veinte poemas de amor y una canción desesperada - (Poesía)
  • 1923 - Crepusculario - (Poesía)
  • Un día como hoy en 1819 nace Walt Whitman

    31 de mayo de 1819 - Nace Walt Whitman

    ¿Cuál es el título de la novela de Juan José Saer que se ambienta en la reunión de una familia para festejar fin de año y cenar un cordero asado?

    Un hombre que camina la poesía

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    Las dos criaturas

    Las dos criaturas

    Por Daniel Ruiz Rubini

    El poema de hoy

    Masa

    Al fin de la batalla,
    y muerto el combatiente, vino hacia él un hombre
    y le dijo: "¡No mueras, te amo tanto!"
    Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo.

    Se le acercaron dos y repitiéronle:
    "¡No nos dejes! ¡Valor! ¡Vuelve a la vida!"
    Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo.

    Acudieron a él veinte, cien, mil, quinientos mil,
    clamando "¡Tanto amor y no poder nada contra la muerte!"
    Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo.

    Le rodearon millones de individuos,
    con un ruego común: "¡Quédate hermano!"
    Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo.

    Entonces, todos lo hombres de la tierra
    le rodearon; les vio el cadáver triste, emocionado;
    incorporóse lentamente,
    abrazó al primer hombre; echóse a andar...

    César Vallejo

    España, aparta de mí este cáliz (1937)
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