En la otra puerta

Confieso que he vivido

Pablo Neruda

1972 - Relato

Cìrculo de lectores

"Estas memorias o recuerdos son intermitentes y a ratos olvidadizos porque así precisamente es la vida. La intermitencia del sueño nos permite sostener los días de trabajo. Muchos de mis recuerdos se han desdibujado al evocarlos, han devenido en polvo como un cristal irremediablemente herido.
(...)
Tal vez no viví en mí mismo; tal vez viví la vida de otros.
De cuanto he dejado escrito en estas páginas se desprenderán siempre las hojas amarillas que van a morir y las uvas que revivirán en el vino sagrado.
Mi vida es una vida hecha de todas las vidas: las vidas del poeta."

Pablo Neruda

Obras de Pablo Neruda

  • 1998 - Antología esencial - (Poesía)
  • 1972 - Confieso que he vivido - (Relato)
  • 1971 - Todo el amor - (Poesía)
  • 1952 - Los versos del capitán - (Poesía)
  • 1950 - Canto general - (Poesía)
  • 1947 - Tercera residencia - (Poesía)
  • 1947 - Alturas de Macchu Picchu - (Poesía)
  • 1937 - España en el corazón. Himno a las glorias del pueblo en la guerra - (Poesía)
  • 1933 - El hondero entusiasta - (Poesía)
  • 1933 - Residencia en la tierra - (Poesía)
  • 1926 - Tentativa del hombre infinito - (Poesía)
  • 1926 - El habitante y su esperanza - (Novela)
  • 1926 - Anillos. Prosas de Pablo Neruda y Tomás Lago - (Prosa poética)
  • 1924 - Veinte poemas de amor y una canción desesperada - (Poesía)
  • 1923 - Crepusculario - (Poesía)
  • Un día como hoy en 1911 nace William Golding

    19 de septiembre de 1911 - Nace William Golding

    ¿Cuál es el título de la obra de José Enrique Rodó que despertó la adhesión incondicional de la juventud hispanoamericana?

    Juan José Saer

    Juan José Saer

    Las dos criaturas

    Las dos criaturas

    Por Daniel Ruiz Rubini

    El poema de hoy

    La cuarta elegía (frag.)

    Ángel y títere: entonces
    hay un espectáculo por fin,
    Entonces se reconcilia lo que incesantemente
    desunimos, en tanto que existimos aquí. Entonces
    surge
    de nuestras estaciones solamente el ciclo
    de la transformación total. Por encima de nosotros
    actúa entonces el ángel. Mira, los moribundos,
    ¿no debían de sospechar que todo lo que hacemos
    está lleno de pretextos? Ninguna cosa
    es en sí misma. ¡Oh, horas de la infancia,
    cuando tras las figuras había más
    que el mero pasado, y no el porvenir ante nosotros!
    Por cierto, crecíamos y a veces nos apresurábamos
    a ser pronto mayores, en parte por amor
    a los que no tenía otra cosa que su mayor
    estatura.
    Y, a pesar de todo, en nuestro andar de solitarios,
    nos placía lo durable, y seguíamos allí, erguidos,
    en lo intervalos de espacio entre mundo y juguete,
    en un lugar que desde los comienzos
    fuera fundado para un puro acontecer.

    ¿Quién puede mostrarnos a un niño tal cual es?
    ¿Quién lo subirá
    a las estrellas y le pondrá en sus manos
    la medida de la distancia? ¿Quién elabora la
    muerte del niño
    con ese pan oscuro que se endurece, o la deja
    dentro
    de su boca redonda, tal como el corazón
    de una bella manzana?... Los asesinos
    son fáciles de presentir. Pero esto:
    albergar la muerte, toda la muerte,
    aun antes de la vida, tan dulcemente y sin enfado
    eso es indescriptible.

    Rainer María Rilke

    Elegías de Duino (1922)
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