En un mundo regido por la magia, el equilibrio lo es todo.
Siglos atrás, cuando por fin se logró la paz, se estableció el sistema de las cuatro Órdenes: Agua, Fuego, Tierra y Aire; unidas bajo una Cofradía.
Mantener el deseado equilibrio se convirtió casi en una religión. Ahora ese equilibrio se está rompiendo y la paz se encuentra amenazada.
Mientras la Cofradía trata de encontrar la razón de esta ruptura, y reparar el deseado equilibrio, el control que mantiene sobre las Órdenes comienza a desvanecerse.
Kendria, una joven adepta de la Cofradía, tratará de mantenerse alejada de estos hechos mientras lucha contra sus propios fantasmas. Pero será inevitablemente arrastrada al centro de los eventos. Allí descubrirá que no sólo era su destino participar en ellos, sino que el destino de su mundo está en sus manos.
Para qué escribo poesía
Antítesis que deforman la palabra dura
Metáforas que calman al oído
Para qué escribo preguntas sin respuestas
—Como esta angustia—
Si no hay ni habrá dios que las contemple
Para qué
Si no hay música que suspenda a estos versos en el aire
Si toda hipérbole se vuelve infamia Si sólo el viento es el que lee
Para qué seguir rompiendo lanzas
Si el que difama hunde los pies
En la tierra