En un mundo regido por la magia, el equilibrio lo es todo.
Siglos atrás, cuando por fin se logró la paz, se estableció el sistema de las cuatro Órdenes: Agua, Fuego, Tierra y Aire; unidas bajo una Cofradía.
Mantener el deseado equilibrio se convirtió casi en una religión. Ahora ese equilibrio se está rompiendo y la paz se encuentra amenazada.
Mientras la Cofradía trata de encontrar la razón de esta ruptura, y reparar el deseado equilibrio, el control que mantiene sobre las Órdenes comienza a desvanecerse.
Kendria, una joven adepta de la Cofradía, tratará de mantenerse alejada de estos hechos mientras lucha contra sus propios fantasmas. Pero será inevitablemente arrastrada al centro de los eventos. Allí descubrirá que no sólo era su destino participar en ellos, sino que el destino de su mundo está en sus manos.
Llevo en la piel el sabor del terciopelo
Una especie de pelusa que acaricia mis venas
Es un gato dócil que se arropa en mi pecho
O un pulóver descosido que lame hasta dormirse
Tengo la piel cubierta de callos y de ampollas
Que luego serán más callos y más piel
Que muerden durante la noche en vela
Y que lloran vestidos de reptiles
No es más que arena sobre felpa
No sé la mano de quién soy
Que este terciopelo se cubra de callos
Y que duerma en mi mejilla