En un mundo regido por la magia, el equilibrio lo es todo.
Siglos atrás, cuando por fin se logró la paz, se estableció el sistema de las cuatro Órdenes: Agua, Fuego, Tierra y Aire; unidas bajo una Cofradía.
Mantener el deseado equilibrio se convirtió casi en una religión. Ahora ese equilibrio se está rompiendo y la paz se encuentra amenazada.
Mientras la Cofradía trata de encontrar la razón de esta ruptura, y reparar el deseado equilibrio, el control que mantiene sobre las Órdenes comienza a desvanecerse.
Kendria, una joven adepta de la Cofradía, tratará de mantenerse alejada de estos hechos mientras lucha contra sus propios fantasmas. Pero será inevitablemente arrastrada al centro de los eventos. Allí descubrirá que no sólo era su destino participar en ellos, sino que el destino de su mundo está en sus manos.
Fue un sueño de días como años como vida
Un árbol ahogado de raíz
Un crujir de huesos astillados
Un cristal marchito una flor rota
Abrió los ojos miró sin ver
Un murmullo de siesta dejó de oír
Ceniza en los pulmones como oxígeno y cal viva
Fue un sueño de días como años como vida
Un cristal ahogado de raíz
Un árbol de huesos astillados
Un crujir marchito una flor rota
Otro muerto que despierta
Nadie ha visto el fin del fin
Hombre terco que aún sigues soñando