El cuerpo es la revelación máxima de lo que somos aquí. ¿Pero somos solamente un cuerpo?
De la autora de Eva en el espejo, esta nueva novela cuya protagonista es el cuerpo de la mujer. Las gordas son el reconocimiento del espíritu. Lo carnal. Enigmas. Las gordas son claves para indagar la posibilidad de llegar al centro de uno mismo.
Somos el peso de nuestras historias, la carga de las penas. Sólo el amor hace que el cuerpo sea el territorio de la dicha.
Hace días que no duermo
Ciego
Con el vacío de los párpados
Livianos
Inútiles
Hace días
Meses
Veo voces
Mudas súplicas
El dolor de una herida que no sangra
No hace mucho
Cayó una hoja
Lejos de su tallo
En silencio
Oculta
Entre ajenos amarillos
Y murió
No como muere el día
Junto a la fe del próximo
Murió como muere un hombre
Con la verdad irreversible del tormento
Hace noches
Otras noches
Llegaban voces
Como niño con caricias
Con pequeñas manos cóncavas
a los oídos abiertos
y al cuerpo escuchando
Hace noches que no duermo
Gira el vientre y gira
El abismo
—Cielorraso—
Como gota imperturbable se desploma
Otra fe sin esperanzas
Y el silencio que oprime
Como un abrazo vacío.