En la otra puerta

Eva en el espejo

Eva en el espejo, de María del Carmen Suárez

María del Carmen Suárez

2004 - Novela

Gárgola

Texto ritual. El sexo como infinitas facetas de un diamante para ser recorrido. Imperio de los cuerpos: un torbellino enigmático en el desierto. Madre e hija en un exorcismo ancestral. Épocas turbulentas, décadas de horror y una flor creciendo en la piedra. En suma, lo invisible en lo visible.

Obras de María del Carmen Suárez

  • 2009 - Las gordas - (Novela)
  • 2004 - Eva en el espejo - (Novela)
  • 2002 - Cuerpo imaginario - (Poesía)
  • 1993 - Potencia del símbolo en la obra de Luisa Mercedes Levinson - (Ensayo)
  • 1988 - Posesión natural (Faja de Honor de la Sociedad Argentina de Escritores) - (Poesía)
  • 1982 - Entendimiento de los cuerpos - (Poesía)
  • 1976 - Voracidad del sonido - (Poesía)
  • 1972 - Los dientes del lobo - (Poesía)
  • 1970 - El bosque de fuego - (Poesía)
  • 1967 - La noche y los maleficios (Premio del Fondo Nacional de las Artes) - (Poesía)
  • 1964 - Desde Buenos Aires - (Poesía)
  • Un día como hoy en 1819 nace Walt Whitman

    31 de mayo de 1819 - Nace Walt Whitman

    ¿Qué premio literario recibió Jorge Luis Borges en 1979?

    Danielle Roger

     Danielle Roger

    Las dos criaturas

    Las dos criaturas

    Por Daniel Ruiz Rubini

    El poema de hoy

    Singladura

    El mar es una espada innumerable y una plenitud de pobreza.
    La llamarada es traducible en ira, el manantial en tiempo, y la cisterna en clara aceptación.
    El mar es solitario como un ciego.
    El mar es un antiguo lenguaje que ya no alcanzo a descifrar.
    En su hondura, el alba es una humilde tapia encalada.
    De su confín surge el claror, igual que una humareda.
    Impenetrable como la piedra labrada persiste el mar ante los muchos días.
    Cada tarde es un puerto.
    Nuestra mirada flagelada de mar camina por su cielo: Última playa blanda, celeste arcilla de las tardes.
    ¡Qué dulce intimidad la del ocaso en el huraño mar! Claras como una feria brillan las nubes.
    La luna nueva se ha enredado a un mástil.
    La misma luna que dejamos bajo un arco de piedra y cuya luz agraciará los sauzales.
    En la cubierta, quietamente, yo comparto la tarde con mi hermana, como un trozo de pan.

    Jorge Luis Borges

    Luna de enfrente (1925)
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