Gaueko

Genma Sánchez

Genma Sánchez

2009 - Narrativa

Adriana es una compositora y directora de orquesta bilbaína que quiere componer la obra perfecta. Cuando la cree realizada la dirige ella misma en la ciudad de Ámsterdam.
La acogida es muy desigual. Adriana se siente desconsolada y se encierra en su casa sin querer ver a nadie.
Sólo pasea, ni siquiera quiere escuchar la música de otros compositores, le produce un dolor indescriptible.
Todo cambiará cuando, en uno de sus solitarios paseos, conoce a un curioso personaje: Gaueko.

Textos para leer de Gaueko

  • Gaueko (fragmento) (Narrativa)
  • Obras de Genma Sánchez

  • 2009 - Gaueko
  • Un día como hoy en 1844 nace Anatole France

    16 de abril de 1844

    Nace Anatole France
    Anatole France es el seudónimo de Jacques Anatole François Thibault, novelista y premio Nobel francés, considerado frecuentemente como el mejor escritor francés de finales del siglo XIX y principios del XX

    ¿Cuál es el título de la obra de José Enrique Rodó que despertó la adhesión incondicional de la juventud hispanoamericana?

    Juan José Saer

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    La melancolía y la literatura

    La melancolía y la literatura

    Por Delfina Acosta

    El poema de hoy

    Calle desconocida

    Penumbra de la paloma
    llamaron los hebreos a la iniciación de la tarde
    cuando la sombra no entorpece los pasos
    y la venida de la noche se advierte
    como una música esperada y antigua,
    como un grato declive.

    En esa hora en que la luz
    tiene una figura de arena,
    di con una calle ignorada,
    abierta en noble anchura de terraza,
    cuyas cornisas y paredes mostraban
    colores blandos como el mismo cielo
    que conmovía el fondo.

    Todo -la medianía de las casas,
    las modestas balaustradas y llamadores,
    tal vez una esperanza de niña en los balcones-
    entró en mi vano corazón
    con limpidez de lágrima.

    Quizá esa hora de la tarde de plata
    diera su ternura a la calle,
    haciéndola tan real como un verso
    olvidado y recuperado.

    Sólo después reflexioné
    que aquella calle de la tarde era ajena,
    que toda casa es un candelabro
    donde las vidas de los hombres arden
    como velas aisladas,
    que todo inmediato paso nuestro
    camina sobre Gólgotas.

    Jorge Luis Borges

    Fervor de Buenos Aires (1923)
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