En la otra puerta

Un hombre en la oscuridad

Un hombre en la oscuridad, de Paul Auster

Paul Auster

2008 - Novela

Anagrama

Los personajes de "Un hombre en la oscuridad" miran a su pasado primero con rabia, hasta llegar al dolor sanador y para Auster la sanación está en el poder de la familia. Esta novela es un homenaje a la familia y a los destinos compartidos por sus miembros como ya se trató en "Brooklyn Folies".

Obras de Paul Auster

  • 2008 - Un hombre en la oscuridad - (Novela)
  • 2006 - Viajes por el Scriptorium - (Novela)
  • 2005 - Brooklyn Follies - (Novela)
  • 2004 - La noche del oráculo - (Novela)
  • 2003 - Parte de accidente - (Ensayo)
  • 2003 - La historia de mi máquina de escribir - (Ensayo)
  • 2002 - El libro de las ilusiones - (Novela)
  • 2000 - Laurel y Hardy van al cielo - (Teatro)
  • 1999 - Tombuctú - (Novela)
  • 1997 - La soledad del laberinto - (Ensayo)
  • 1996 - El diablo por el rabo - (Ensayo)
  • 1996 - ¿Para qué escribir? - (Ensayo)
  • 1994 - Mr. Vértigo - (Novela)
  • 1992 - Leviatán - (Novela)
  • 1992 - El cuento de Navidad de Auggie Wren - (Novela)
  • 1990 - La música del azar - (Novela)
  • 1990 - Pista de despegue - (Poesía)
  • 1990 - El arte del hambre - (Ensayo)
  • 1989 - El palacio de la luna - (Novela)
  • 1989 - En el país de las últimas cosas - (Novela)
  • 1988 - La invención de la soledad - (Novela)
  • 1986 - Fantasmas - (Novela)
  • 1986 - La habitación cerrada - (Novela)
  • 1985 - Ciudad de cristal - (Novela)
  • ¿Quién es el autor del poema Santos Vega?

    María del Carmen Suárez

    María del Carmen Suárez

    Las dos criaturas

    Las dos criaturas

    Por Daniel Ruiz Rubini

    El poema de hoy

    Calle desconocida

    Penumbra de la paloma
    llamaron los hebreos a la iniciación de la tarde
    cuando la sombra no entorpece los pasos
    y la venida de la noche se advierte
    como una música esperada y antigua,
    como un grato declive.

    En esa hora en que la luz
    tiene una figura de arena,
    di con una calle ignorada,
    abierta en noble anchura de terraza,
    cuyas cornisas y paredes mostraban
    colores blandos como el mismo cielo
    que conmovía el fondo.

    Todo -la medianía de las casas,
    las modestas balaustradas y llamadores,
    tal vez una esperanza de niña en los balcones-
    entró en mi vano corazón
    con limpidez de lágrima.

    Quizá esa hora de la tarde de plata
    diera su ternura a la calle,
    haciéndola tan real como un verso
    olvidado y recuperado.

    Sólo después reflexioné
    que aquella calle de la tarde era ajena,
    que toda casa es un candelabro
    donde las vidas de los hombres arden
    como velas aisladas,
    que todo inmediato paso nuestro
    camina sobre Gólgotas.

    Jorge Luis Borges

    Fervor de Buenos Aires (1923)
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