En la otra puerta

Mr. Vértigo

Paul Auster

1994 - Novela

Obras de Paul Auster

  • 2008 - Un hombre en la oscuridad - (Novela)
  • 2006 - Viajes por el Scriptorium - (Novela)
  • 2005 - Brooklyn Follies - (Novela)
  • 2004 - La noche del oráculo - (Novela)
  • 2003 - Parte de accidente - (Ensayo)
  • 2003 - La historia de mi máquina de escribir - (Ensayo)
  • 2002 - El libro de las ilusiones - (Novela)
  • 2000 - Laurel y Hardy van al cielo - (Teatro)
  • 1999 - Tombuctú - (Novela)
  • 1997 - La soledad del laberinto - (Ensayo)
  • 1996 - El diablo por el rabo - (Ensayo)
  • 1996 - ¿Para qué escribir? - (Ensayo)
  • 1994 - Mr. Vértigo - (Novela)
  • 1992 - Leviatán - (Novela)
  • 1992 - El cuento de Navidad de Auggie Wren - (Novela)
  • 1990 - La música del azar - (Novela)
  • 1990 - Pista de despegue - (Poesía)
  • 1990 - El arte del hambre - (Ensayo)
  • 1989 - El palacio de la luna - (Novela)
  • 1989 - En el país de las últimas cosas - (Novela)
  • 1988 - La invención de la soledad - (Novela)
  • 1986 - Fantasmas - (Novela)
  • 1986 - La habitación cerrada - (Novela)
  • 1985 - Ciudad de cristal - (Novela)
  • ¿Cuál es el título de la obra de José Enrique Rodó que despertó la adhesión incondicional de la juventud hispanoamericana?

    Ricardo Piglia

    Ricardo Piglia

    Las dos criaturas

    Las dos criaturas

    Por Daniel Ruiz Rubini

    El poema de hoy

    Calle con almacén rosado

    Ya se le van los ojos a la noche en cada bocacalle
    y es como una sequía husmeando lluvia.

    Ya todos los caminos están cerca,
    y hasta el camino del milagro.

    El viento trae el alba entorpecida.
    El alba es nuestro miedo de hacer cosas distintas y se nos viene encima.

    Toda la santa noche he caminado
    y su inquietud me deja
    en esta calle que es cualquiera.

    Aquí otra vez la seguridad de la llanura
    en el horizonte
    y el terreno baldío que se deshace en yuyos y alambres
    y el almacén tan claro como la luna nueva de ayer tarde.

    Es familiar como un recuerdo la esquina
    con esos largos zócalos y la promesa de un patio.

    ¡Qué lindo atestiguarte, calle de siempre, ya que te miraron tan pocas cosas mis días!
    Ya la luz raya el aire.

    Mis años recorrieron los caminos de la tierra y del agua
    y sólo a vos te siento, calle dura y rosada.

    Pienso si tus paredes concibieron la aurora,
    almacén que en la punta de la noche eres claro.

    Pienso y se me hace voz ante las casas
    la confesión de mi pobreza:
    no he mirado los ríos ni la mar ni la sierra,
    pero intimó conmigo la luz de Buenos Aires
    y yo forjo los versos de mi vida y mi muerte con esa luz de calle.

    Calle grande y sufrida,
    eres la única música de que sabe mi vida.

    Jorge Luis Borges

    Luna de enfrente (1925)
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