En la otra puerta

Mutaciones de la realidad

Olga Orozco

1979 - Poesía

Sudamericana

Textos para leer de Mutaciones de la realidad

  • La realidad y el deseo (Poesía)
  • Obras de Olga Orozco

  • 1998 - Eclipses y fulgores - (Antología)
  • 1997 - Relámpagos de lo invisible - (Antología)
  • 1995 - También luz es un abismo - (Relato)
  • 1994 - Con esta boca, en este mundo - (Poesía)
  • 1987 - En el revés del cielo - (Poesía)
  • 1984 - La noche a la deriva - (Poesía)
  • 1979 - Mutaciones de la realidad - (Poesía)
  • 1977 - Cantos a Berenice - (Poesía)
  • 1974 - Museo salvaje - (Poesía)
  • 1967 - La oscuridad es otro sol - (Relato)
  • 1962 - Los juegos peligrosos - (Poesía)
  • 1951 - Las muertes - (Poesía)
  • 1946 - Desde lejos - (Poesía)
  • Un día como hoy en 1819 nace Walt Whitman

    31 de mayo de 1819 - Nace Walt Whitman

    Se quitó la vida llenándose los bolsillos de piedras y arrojándose al río en marzo de 1941, ¿a quién nos referimos?

    Fernando Sorrentino

    Fernando Sorrentino

    Las dos criaturas

    Las dos criaturas

    Por Daniel Ruiz Rubini

    El poema de hoy

    Veleta

    Viento del Sur,
    moreno, ardiente,
    llegas sobre mi carne,
    trayéndome semilla
    de brillantes
    miradas, empapado
    de azahares.

    Pones roja la luna
    y sollozantes
    los álamos cautivos, pero vienes
    ¡demasiado tarde!
    ¡Ya he enrollado la noche de mi cuento
    en el estante!

    Sin ningún viento,
    ¡hazme caso!,
    gira, corazón;
    gira, corazón.

    Aire del Norte,
    ¡oso blanco del viento!
    Llegas sobre mi carne
    tembloroso de auroras
    boreales,
    con tu capa de espectros
    capitanes,
    y riyéndote a gritos
    del Dante.
    ¡Oh pulidor de estrellas!
    Pero vienes
    demasiado tarde.
    Mi almario está musgoso
    y he perdido la llave.

    Sin ningún viento,
    ¡hazme caso!,
    gira, corazón;
    gira, corazón.

    Brisas, gnomos y vientos
    de ninguna parte.
    Mosquitos de la rosa
    de pétalos pirámides.
    Alisios destetados
    entre los rudos árboles,
    flautas en la tormenta,
    ¡dejadme!
    Tiene recias cadenas
    mi recuerdo,
    y está cautiva el ave
    que dibuja con trinos
    la tarde.

    Las cosas que se van no vuelven nunca,
    todo el mundo lo sabe,
    y entre el claro gentío de los vientos
    es inútil quejarse.
    ¿Verdad, chopo, maestro de la brisa?
    ¡Es inútil quejarse!

    Sin ningún viento.
    ¡hazme caso!
    gira, corazón;
    gira, corazón.

    Federico García Lorca

    Libro de Poemas (1921)
    enlaotrapuerta.com.ar - Archivo de noticias