En la otra puerta

Las reescrituras

Leónidas Lamborghini

1996 - Comedia

Ediciones del Dock

Obras de Leónidas Lamborghini

  • 2003 - Mirad hacia Domsaar - (Poesía)
  • 2003 - Trento - (Poesía)
  • 2001 - Carroña última forma - (Poesía)
  • 2000 - Personaje en penehouse - (Teatro)
  • 1999 - Perón en Caracas - (Teatro)
  • 1999 - El jardín de los poetas - (Poesía)
  • 1996 - La experiencia de la vida - (Novela)
  • 1996 - Las reescrituras - (Comedia)
  • 1994 - Tragedias y parodias (1) - (Comedia)
  • 1993 - Un amor como pocos - (Novela)
  • 1992 - Odiseo confinado - (Poesía)
  • 1988 - Verme y 11 reescrituras de Discépolo - (Poesía)
  • 1986 - Circus - (Poesía)
  • 1980 - Episodios - (Poesía)
  • 1975 - El Riseñor - (Poesía)
  • 1972 - Partitas - (Poesía)
  • 1971 - El solicitante descolocado - (Poesía)
  • 1968 - La canción de Buenos Aires - (Poesía)
  • 1967 - La Estatua de la Libertad - (Poesía)
  • 1965 - Las patas en las fuentes - (Poesía)
  • 1957 - Al público - (Poesía)
  • 1955 - El saboteador arrepentido - (Poesía)
  • Un día como hoy en 1819 nace Walt Whitman

    31 de mayo de 1819 - Nace Walt Whitman

    En el cuento de Borges, ¿en qué lugar de la casa que visita el narrador se encuentra el Aleph?

    Entrevista a una mujer de las letras

    Entrevista a una mujer de las letras

    Las dos criaturas

    Las dos criaturas

    Por Daniel Ruiz Rubini

    El poema de hoy

    Grumete

    ¡No pruebes tú los licores!
    ¡Tú no bebas!
    ¡Marineros bebedores,
    los de las obras del puerto,
    que él no beba!
    ¡Que él no beba, pescadores!
    ¡Siempre sus ojos abiertos,
    siempre sus labios despiertos
    a la mar, no a los licores.
    ¡Que él no beba!

    ¡Jee, compañero, jee, jee!
    ¡Un toro azul por el agua!
    ¡Ya apenas si se le ve!
    -¿Quééé?
    -¡Un toro por el mar, jee!

    -¡Traje mío, traje mío,
    nunca te podré vestir,
    que al mar no dejan ir.

    Nunca me verás, ciudad,
    con mi traje marinero.
    Guardado está en el ropero,
    ni me lo dejan probar.
    Mi madre me lo ha encerrado,
    para que no vaya al mar.

    Retorcedme sobre el mar,
    al sol, como si mi cuerpo
    fuera el jirón de una vela.
    Exprimid toda mi sangre.
    Tended a secar mi vida
    sobre las jarcias del muelle.
    Seco, arrojadme a las aguas
    con una piedra en el cuello
    para que nunca más flote.
    Le di mi sangre a los mares.
    ¡Barcos, navegad por ella!
    Debajo estoy yo, tranquilo.

    Rafael Alberti

    Marinero en tierra (1925)
    enlaotrapuerta.com.ar - Archivo de noticias