En la otra puerta

Un amor como pocos

Leónidas Lamborghini

1993 - Novela

Alfaguara

Obras de Leónidas Lamborghini

  • 2003 - Mirad hacia Domsaar - (Poesía)
  • 2003 - Trento - (Poesía)
  • 2001 - Carroña última forma - (Poesía)
  • 2000 - Personaje en penehouse - (Teatro)
  • 1999 - Perón en Caracas - (Teatro)
  • 1999 - El jardín de los poetas - (Poesía)
  • 1996 - La experiencia de la vida - (Novela)
  • 1996 - Las reescrituras - (Comedia)
  • 1994 - Tragedias y parodias (1) - (Comedia)
  • 1993 - Un amor como pocos - (Novela)
  • 1992 - Odiseo confinado - (Poesía)
  • 1988 - Verme y 11 reescrituras de Discépolo - (Poesía)
  • 1986 - Circus - (Poesía)
  • 1980 - Episodios - (Poesía)
  • 1975 - El Riseñor - (Poesía)
  • 1972 - Partitas - (Poesía)
  • 1971 - El solicitante descolocado - (Poesía)
  • 1968 - La canción de Buenos Aires - (Poesía)
  • 1967 - La Estatua de la Libertad - (Poesía)
  • 1965 - Las patas en las fuentes - (Poesía)
  • 1957 - Al público - (Poesía)
  • 1955 - El saboteador arrepentido - (Poesía)
  • Si mencionamos la espantable y jamás imaginada aventura de los molinos de viento, ¿a uno de los capítulos de qué célebre obra nos estamos refiriendo?

    Entrevista a una mujer de las letras

    Entrevista a una mujer de las letras

    Las dos criaturas

    Las dos criaturas

    Por Daniel Ruiz Rubini

    El poema de hoy

    El mar. La mar

    El mar. ¡Sólo la mar!
    ¿Por qué me trajiste, padre,
    a la ciudad?
    ¿Por qué me desenterraste
    del mar?
    En sueños, la marejada
    me tira del corazón.
    Se lo quisiera llevar.
    Padre, ¿por qué me trajiste
    acá?

    Gimiendo por ver el mar,
    un marinerito en tierra
    iza al aire este lamento:
    ¡Hay mi blusa marinera!
    Siempre me la inflaba el viento
    al divisar la escollera.

    ...Y ya estarán los esteros
    rezumando azul del mar.
    ¡Dejadme ser, salineros,
    granito del salinar!
    ¡Qué bien, a la madrugada,
    correr en las vagonetas,
    llenas de nieve salada,
    hacia las blancas casetas!
    ¡Dejo de ser marinero,
    madre, por ser salinero!

    Branquias quisiera tener,
    porque me quiero casar.
    Mi novia vive en el mar
    y nunca la puedo ver.
    Madruguera, plantadora,
    allá en los valles salinos.
    ¡Novia mía, labradora
    de los huertos submarinos!
    ¡Yo nunca te podré ver
    jardinera en tus jardines
    albos del amanecer!

    Rafael Alberti

    Marinero en tierra (1925)
    enlaotrapuerta.com.ar - Archivo de noticias