En la otra puerta

Así habló Zaratustra. Un libro para todos y para nadie

Friedrich Nietzsche

1883 - Relato

Así habló Zaratustra no sólo está considerado como el libro más representativo de Nietzsche, sino también como una de las obras de mayor calidad literaria en lengua alemana de todos los tiempos.
Nietzsche puso en boca del legendario filósofo Zaratustra la quintaesencia de su mensaje: el superhombre, la muerte de de Dios, la voluntad de poder, y el eterno retorno de lo idéntico.

Obras de Friedrich Nietzsche

  • 1908 - Ecce homo. Cómo se llega a ser lo que se es - (Biografía)
  • 1894 - El Anticristo. Maldición sobre el Cristianismo - (Ensayo)
  • 1889 - Crepúsculo de los ídolos. Cómo se filosofa con el martillo - (Ensayo)
  • 1887 - Genealogía de la moral. Un escrito polémico - (Ensayo)
  • 1886 - Más allá del bien y del mal. Preludio de una filosofía del futuro - (Ensayo)
  • 1883 - Así habló Zaratustra. Un libro para todos y para nadie - (Relato)
  • 1882 - La gaya ciencia - (Ensayo)
  • 1881 - Aurora. Pensamientos sobre los prejuicios morales - (Ensayo)
  • 1880 - El caminante y su sombra - (Ensayo)
  • 1878 - Humano, demasiado humano. Un libro para espíritus libres - (Ensayo)
  • 1872 - El nacimiento de la tragedia - (Ensayo)
  • Un día como hoy en 1875 nace Thomas Mann

    6 de junio de 1875 - Nace Thomas Mann

    ¿Cuál es el nombre del protagonista de ''El juguete rabioso''

    Manuel Lozano

    Manuel Lozano

    Las dos criaturas

    Las dos criaturas

    Por Daniel Ruiz Rubini

    El poema de hoy

    Gacela de la terrible presencia

    Yo quiero que el agua se quede sin cauce,
    yo quiero que el viento se quede sin valles.

    Quiero que la noche se quede sin ojos
    y mi corazón sin flor del oro;

    que los bueyes hablen con las grandes hojas
    y que la lombriz se muera de sombra;

    que brillen los dientes de la calavera
    y los amarillos inunden la seda.

    Puedo ver el duelo de la noche herida
    luchando enroscada con el mediodía.

    Resiste un ocaso de verde veneno
    y los arcos rotos donde sufre el tiempo.

    Pero no ilumines tu limpio desnudo
    como un negro cactus abierto en los juncos.

    Déjame en un ansia de oscuros planetas,
    pero no me enseñes tu cintura fresca.

    Federico García Lorca

    Diván del Tamarit (1936)
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