En la otra puerta

Cantata de los diablos

Marcos Aguinis

1972 - Novela

Obras de Marcos Aguinis

  • 1963 - Maimonides. Un sabio de avanzada
  • 1969 - Refugiados: crónica de un Palestino
  • 1970 - La cruz invertida
  • 1971 - El combate perpetuo. Una biografía admirable con ritmo de novela
  • 1972 - Cantata de los diablos
  • 1977 - Operativo siesta
  • 1978 - La conspiración de los idiotas
  • 1978 - Profanación del amor
  • 1983 - Carta esperanzada a un General. Puente sobre el abismo
  • 1985 - El valor de escribir
  • 1986 - Y la rama llena de frutos
  • 1986 - Importancia por contacto
  • 1991 - La gesta del marrano
  • 1993 - Elogio de la culpa
  • 1995 - Todos los cuentos
  • 1996 - Nueva carta esperanzada a un General
  • 1997 - La matriz del infierno
  • 2000 - Los iluminados
  • 2001 - Un país de novela. Viaje hacia la mentalidad de los argentinos.
  • 2001 - El atroz encanto de ser argentinos
  • 2002 - Asalto al paraíso
  • 2003 - Las redes del odio. Recursos para desactivar la violencia
  • 2005 - ¿Qué hacer? Bases para el renacimiento argentino
  • Un día como hoy en 1844 nace Anatole France

    16 de abril de 1844

    Nace Anatole France
    Anatole France es el seudónimo de Jacques Anatole François Thibault, novelista y premio Nobel francés, considerado frecuentemente como el mejor escritor francés de finales del siglo XIX y principios del XX

    ¿Cuál es el título y a qué autor pertenece el cuento que comienza: Mañana sería Navidad, y aun mientras viajaban los tres hacia el campo de cohetes, el padre y la madre estaban preocupados.

    Entrevista a Osvaldo Bayer

    Entrevista a Osvaldo Bayer

    Marcas de género y de cuerpo en cuatro poetas argentinas

    Marcas de género y de cuerpo en cuatro poetas argentinas

    Por Gabriela Yocco

    El poema de hoy

    Hierro

    Ganado tengo el pan: hágase el verso,—
    Y en su comercio dulce se ejercite
    La mano, que cual prófugo perdido
    Entre oscuras malezas, o quien lleva
    A rastra enorme peso, andaba ha poco
    Sumas hilando y revolviendo cifras.
    Bardo, ¿consejo quieres? Pues descuelga
    De la pálida espalda ensangrentada
    El arpa dívea, acalla los sollozos
    Que a tu garganta como mar en furia
    Se agolparán, y en la madera rica
    Taja plumillas de escritorio, y echa
    Las cuerdas rotas al movible viento.

    Oh alma! oh alma buena! mal oficio
    Tienes!: póstrate, calIa, cede, lame
    Manos de potentado, ensalza, excusa
    Defectos, tenlos —que es mejor manera
    De excusarlos—, y mansa y temerosa
    Vicios celebra, encumbra vanidades:
    Verás entonces, alma, cuál se trueca
    En plato de oro rico tu desnudo
    Plato de pobre!
    Pero guarda ¡oh alma!
    Que usan los hombres hoy oro empañado!
    Ni de eso cures, que fabrican de oro
    Sus joyas el bribón y el barbilindo:
    Las armas no,— las armas son de hierro!

    Mi mal es rudo; la ciudad lo encona;
    Lo alivia el campo inmenso: ¡otro más vasto
    Lo aliviará mejor! —Y las oscuras
    Tardes me atraen, cual si mi patria fuera
    La dilatada sombra. ¡Oh verso amigo:
    Muero de soledad, de amor me muero!

    No de vulgar amor: estos amores
    Envenenan y ofuscan: no es hermosa
    La fruta en la mujer, sino la estrella.
    La tierra ha de ser luz, y todo vivo
    Debe en torno de sí dar lumbre de astro.
    ¡Oh, estas damas de muestra! ¡oh, estas copas
    De carne! ¡oh, estas siervas, ante el dueño
    Que las enjoya o estremece echadas!
    ¡Te digo, oh verso, que los dientes duelen
    De comer de esta carne!

    Es de inefable
    Amor del que yo muero, del muy dulce
    Menester de llevar, como se lleva
    Un niño tierno en las cuidosas manos,
    Cuanto de bello y triste ven mis ojos.

    José Martí

    Versos Libres (1891)
    enlaotrapuerta.com.ar - Archivo de noticias