En la otra puerta

El hombre duplicado

José Saramago

José Saramago

2002 - Novela

¿Qué sucede cuando Tertuliano Máximo Afonso descubre, a sus treinta y ocho años, que en su ciudad vive un individuo que es su copia exacta y con el que no lo une ningún vínculo de sangre? Ese es el interrogante que Saramago, explorando de nuevo las profundidades del alma, plantea en El hombre duplicado.
¿Cómo saber quiénes somos? ¿En qué consiste la identidad? ¿Qué nos define como personas individuales y únicas? ¿Podríamos intercambiarnos con nuestro doble sin que nuestros allegados lo percibiesen? Innovando frente a las convenciones de la novela, Saramago convierte la voz narradora en sujeto activo, en un juego metaliterario que pone al servicio de la historia y que va mucho más allá de las rupturas estrictamente formales.

Textos para leer de El hombre duplicado

  • El hombre duplicado (fragmento) (Novela)
  • Obras de José Saramago

  • 1977 - Manual de pintura y caligrafía
  • 1980 - Alzado del suelo
  • 1982 - Memorial del convento
  • 1984 - El año de la muerte de Ricardo Reis
  • 1986 - La balsa de piedra
  • 1989 - Historia del cerco de Lisboa
  • 1991 - El evangelio según Jesucristo
  • 1996 - Ensayo sobre la ceguera
  • 1997 - Cuadernos de Lanzarote
  • 1998 - Todos los nombres
  • 1998 - El cuento de la isla desconocida
  • 2001 - La caverna
  • 2002 - El hombre duplicado
  • 2004 - Ensayo sobre la lucidez
  • 2005 - Las intermitencias de la muerte
  • 2007 - Las pequeñas memorias
  • 2008 - El viaje del elefante
  • Un día como hoy en 1844 nace Anatole France

    16 de abril de 1844

    Nace Anatole France
    Anatole France es el seudónimo de Jacques Anatole François Thibault, novelista y premio Nobel francés, considerado frecuentemente como el mejor escritor francés de finales del siglo XIX y principios del XX

    ¿A quién pertenece la obra Coplas a la muerte de su padre?

    María del Carmen Suárez

    María del Carmen Suárez

    Pablo de Rokha

    Pablo de Rokha

    Por Gabriela Yocco

    El poema de hoy

    No te salves

    No te quedes inmóvil
    al borde del camino
    no congeles el júbilo
    no quieras con desgana
    no te salves ahora
    ni nunca
    no te salves
    no te llenes de calma
    no reserves del mundo
    solo un rincón tranquilo
    no dejes caer los párpados
    pesados como juicios
    no te quedes sin labios
    no te duermas sin sueño
    no te pienses sin sangre
    no te juzgues sin tiempo

    pero si
    pese a todo
    no puedes evitarlo
    y congelas el júbilo
    y quieres con desgana
    y te salvas ahora
    y te llenas de calma
    y reservas del mundo
    sólo un rincón tranquilo
    y dejas caer los párpados
    pesados como juicios
    y te secas sin labios
    y te duermes sin sueño
    y te piensas sin sangre
    y te juzgas sin tiempo
    y te quedas inmóvil
    al borde del camino
    y te salvas
    entonces
    no te quedes conmigo.

    Mario Benedetti

    Inventario (1985)
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