A mediados del siglo XVI el rey Juan III ofrece a su primo, el archiduque Maximiliano de Austria, un elefante asiático. Esta novela cuenta el viaje épico de ese elefante llamado Salomón que tuvo que recorrer Europa por caprichos reales y absurdas estrategias.
El viaje del elefante no es un libro histórico, es una combinación de hechos reales e inventados que nos hace sentir la realidad y la ficción como una unidad indisoluble, como algo propio de la gran literatura. Una reflexión sobre la humanidad en la que el humor y la ironía, marcas de la implacable lucidez del autor, se unen a la compasión con la que José Saramago observa las flaquezas humanas.
El viaje del elefante es un libro coral donde entran y salen personajes que figuran en los manuales de historia junto a personajes anónimos, gente con la que los miembros de la caravana se van cruzando y con la que comparten perplejidades, esfuerzos o la armoniosa alegría de un techo.
Pilar del Río
La forma del deseo tiene tu forma
La forma que tienen los dedos en la espalda
Un surco incansable que la nuca anuda
Mitad miedo
Mitad vergüenza
Tiene la forma del hambre
La misma oquedad
La misma carne
No tiene huella que otra huella borre
Ni la forma del pasado que atormenta
Todo es cóncavo y presente
La forma del deseo lleva la marca de tu sombra
Guarda el sabor del roble
No la sed mezquina del cuerpo
Tiene la forma del tiempo
Que se alcanza
Y huye