En la otra puerta

El abogado del marciano

Marcelo Birmajer

1996 - Novela

Grupo Editorial Norma

Obras de Marcelo Birmajer

  • 2004 - Últimas historias de hombres casados - (Cuentos)
  • 2004 - El siglo XX - (Novela)
  • 2003 - Los Caballeros de la Rama - (Cuentos)
  • 2003 - Una vida más. Noticias extrañas III - (Novela)
  • 2001 - Hechizos de amor - (Cuentos)
  • 2001 - Garfios - (Cuentos)
  • 2001 - Tres mosqueteros - (Novela)
  • 2000 - No es la mariposa negra - (Cuentos)
  • 2000 - Piedras volando sobre el agua - (Cuentos)
  • 2000 - No tan distinto - (Novela)
  • 1999 - Nuevas historias de hombres casados - (Cuentos)
  • 1999 - Historias de hombres casados - (Cuentos)
  • 1999 - Jugar a matar. Noticias extrañas III - (Novela)
  • 1999 - La máquina que nunca se apagaba. Noticias extrañas II - (Novela)
  • 1999 - La segunda cabeza. Noticias extrañas I - (Novela)
  • 1999 - Mitos y recuerdos - (Cuentos)
  • 1996 - El abogado del marciano - (Novela)
  • 1995 - Un veneno saludable - (Novela)
  • 1995 - El alma al diablo - (Novela)
  • 1993 - Derrotado por un muerto - (Novela)
  • 1992 - Un crimen secundario - (Novela)
  • 1988 - Historieta, la imaginación al cuadrado - (Ensayo)
  • Un día como hoy en 1963 muere Luis Cernuda

    5 de noviembre de 1963 - Muere Luis Cernuda

    ¿En cuántas partes se publicó Martín Fierro?

    Entrevista a Osvaldo Bayer

    Entrevista a Osvaldo Bayer

    Las dos criaturas

    Las dos criaturas

    Por Daniel Ruiz Rubini

    El poema de hoy

    El mar. La mar

    El mar. ¡Sólo la mar!
    ¿Por qué me trajiste, padre,
    a la ciudad?
    ¿Por qué me desenterraste
    del mar?
    En sueños, la marejada
    me tira del corazón.
    Se lo quisiera llevar.
    Padre, ¿por qué me trajiste
    acá?

    Gimiendo por ver el mar,
    un marinerito en tierra
    iza al aire este lamento:
    ¡Hay mi blusa marinera!
    Siempre me la inflaba el viento
    al divisar la escollera.

    ...Y ya estarán los esteros
    rezumando azul del mar.
    ¡Dejadme ser, salineros,
    granito del salinar!
    ¡Qué bien, a la madrugada,
    correr en las vagonetas,
    llenas de nieve salada,
    hacia las blancas casetas!
    ¡Dejo de ser marinero,
    madre, por ser salinero!

    Branquias quisiera tener,
    porque me quiero casar.
    Mi novia vive en el mar
    y nunca la puedo ver.
    Madruguera, plantadora,
    allá en los valles salinos.
    ¡Novia mía, labradora
    de los huertos submarinos!
    ¡Yo nunca te podré ver
    jardinera en tus jardines
    albos del amanecer!

    Rafael Alberti

    Marinero en tierra (1925)
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